Ayer fallecieron el picador Fabián Herrero y el ganadero Rufino Calero.
Ayer falleció en Salamanca, a los 88 años de edad, el picador Fabián Herrero Ingelmo.
Su padre fue el mayoral de Calzadilla y de èl vino su afición a los toros. Debutó como picador profesional a principios de la década de los 60, a las órdenes de Gregorio Lalanda, y posteriormente actuó con el colombiano Héctor Gutiérrez y de ahí en adelante su carrera estuvo muy ligada a la trayectoria de José Falcón, además de actuar por libre con un gran número de toreros de la tierra, hasta su retirada a finales de los 80.
Fabián Herrero pertenecía a una de las familia más relevantes del gremio y era primo de Salvador Herrero, una de las leyendas de los varilarguerlos salmantinos.
También ayer murió, en Madrid a los 84 años de edad, Rufino Calero, propietario de las ganaderías El Cahoso -procedencia Juan Pedro Domecq y Díez- y Río Grande, de encaste Santa Coloma.









