Pequeña historia de otras suspensiones

El aplazamiento/suspensión de las Fallas abre la memoria y las páginas de la historia para recordar tiempos en que la gran fiesta de la ciudad, y su feria taurina, también pasaron por semejante situación.

Tomando como base 1929 como la primera vez que se oficializó la Feria de Fallas, aunque en los carteles se anunció la celebración de “Tres grandes corridas de toros con motivo de las Fiestas de San José”, sin que la palabra Fallas apareciera de manera oficial, la feria marcó ininterrumpidamente su devenir hasta la guerra civil. Hubo tiempo para que en 1936 el ciclo se desarrollara con normalidad, pero en los tres años siguientes la contienda abrió un paréntesis que no se cerraría hasta 1940.

Hubo años que la lluvia frustró parte del ciclo taurino, como en 1962 en que la Feria quedó reducida a dos festejos de los cuatro anunciados, y en 1989, en que de nuevo la climatología dejó sin toros las Fallas en fechas tan señaladas como el 18 y 19 de marzo. Pero fue en 1983 cuando la celebración de la Feria peligró en su totalidad por la huelga de subalternos, que suspendió la de La Magdalena que ese año cayó antes en el calendario. Así, los tres primeros festejos fueron suspendidos aunque el de rejones se pudo trasladar a la mañana del día de San José. Afortunadamente, se llegó a un acuerdo a tiempo y la amenaza de la suspensión total desapareció.

Y llegamos al 2020, en que no hay precedentes comparables en la ya larga historia de las corridas falleras. Una suspensión de estas características, no se producen si no es por una catástrofe natural o una epidemia como la que ahora sufrimos.

La historia de los sobresaltos que afectaron a los festejos taurinos en Valencia también tiene otros orígenes y por causas bien diferentes. Así, en 1873 la Feria de Julio, que apenas tenía dos años de vida, se vio alterada en sus planes por la insurrección cantonal producida el 19 de julio. Solo pudo celebrarse la corrida anunciada para el 25 de julio, con Frascuelo y Chicorro en el cartel, mientras que las otras, previstas para el 26 y 27, fueron suspendidas como también lo fue toda actividad lúdica en la ciudad.

Años más tarde, en 1884 y 1885, la temporada taurina en Valencia también sufrió graves consecuencias en este caso por la epidemia del cólera. Ninguno de estos dos años pudo celebrarse la ya famosa Feria de Julio y también quedaron suspendidos todos los actos públicos en la ciudad. Aquella epidemia dejó para la estadística más de 30.000 valencianos muertos.

La actualidad, en fin, vuelve a escribir un capítulo en la historia taurina de esta ciudad que, por el momento, se ignora cuál será su final.

Vicente Sobrino

Nació en Valencia en 1950.
De 1993, sigue en la actualidad en formato digital. Diario “El País”.

De 2002, sigue en la actualidad. Corresponsal taurino en la Comunitat Valenciana.

Ha escrito los libros “Memoria de Luces”, trilogía, historia de la plaza de toros de Valencia (1857 a 2000). “Antología poética de Rafael Duyos”, semblanza biográfica, (Diputación de Valencia, 2009); Colección “Mestres/Maestros” (Diputación de Valencias), seis volúmenes sobre las figuras del toreo valenciano, junto a Pepe Luis Benlloch. “El espacio y sus personajes” (Diputación de Valencia, 1997), multidisciplinar; “150 años de la plaza de toros de Valencia” (Diputación de Valencia, 2009), multidisciplinar; “Manuel Granero, una leyenda” (Diputación de Valencia, catálogo 2022, con motivo de la exposición del mismo título de la que fue comisario. “Historia de la Feria taurina de Fallas” (Diputación de Valencia / Avance Taurino, catálogo, 2014), exposición comisariada junto a Paco Delgado; “25 años de Avance Taurino” (Avance de Publicidad). “La huella escrita”, 40 años de periodismo taurino (Avance de Publicidad).

Artículos y colaboraciones en distintas publicaciones de ámbito público y privado, libros de fiestas (Libro Oficial de la Semana Santa Marinera de Valencia), etc.

Charlas, coloquios, conferencias, mesas redondas, en distintos puntos de la geografía española.

Presentador de eventos: conciertos de música y otros. Autor de diversos prólogos de libros de temática variada.

Miembro asociado de la Unió de Periodistes Valencians, con el número 123.