Genio y figura

No cabe duda alguna y a cada poco lo ratifica el propio interesado. El Soro es algo más que un torero, con haberlo sido e importante.


Paco Delgado

 

Hijo de un torero cómico, una noche de desencajonada en la feria de julio de Valencia asombró a la concurrencia y revolucionó el cotarro taurino no sólo de la ciudad del Turia sino de sus alrededores e incluso de más allá. Los aficionados -y muchos que no lo eran pero que se convirtieron gracias a él- volvieron a llenar el coso de Monleón a su reclamo y viajaban para verle.

Foyos, su ciudad natal, se volcó con él -todavía lo sigue haciendo- y muchos paisanos de la comarca lo tomaron como propio, consiguiendo revitalizar el por entonces mustio y sombrío panorama taurino valenciano.

Llegó a matador, tomando una alternativa de las que pasan a ser leyenda y cuyos detalles se recuerdan para siempre, y tras unos años en la cima, la desgracia se cebó con él. Vivió la cara oscura de la vida y supo lo que es pasarlo mal. Pero no se rindió y siguió adelante, aunque a veces diese la impresión de que había perdido el rumbo definitivamente, con una idea fija: volver a torear. Y hacerlo, además, en público y vestido de luces. Y hasta se propuso hacer de nuevo el paseíllo en Valencia. Le costó veinte años de esfuerzo, de sacrificio, de lucha, de sinsabores y de drama, pero lo consiguió. Ya lo creo. Reapareció en Játiva, en 2014, 20 años después de haber toreado por última vez, y toreó en Valencia, por dos veces, en las fallas de 2015 y 2016, dando una lección de pundonor y fe.

Pero, ay, de nuevo le vinieron las cosas mal dadas y su rodilla izquierda -en la que lleva 40 operaciones, que se dice pronto- le volvió a fallar. Otra vez al hospital, otra vez al quirófano y hasta hubo un momento en que el tema pintó mal, pero que muy mal. Y ahí salió a relucir otra vez su genio y su chispa, casándose en el centro hospitalario antes de ser operado y tras haberse despedido de sus amigos y seres queridos.

Sin embargo Dios tenía otros planes para él y al poco tiempo estaba ya en casa, en silla de ruedas, bueno, pero vivo y coleando. Y en la gala de presentación de los carteles de la feria fallera se convirtió en la estrella, al hacer su entrada mediado el acto y levantando a todo el mundo presente para ovacionar su aparición. Le cedieron el micrófono y aprovechó para dar las gracias desde al Altísimo hasta el último de los enfermeros que le asistieron y, por supuesto, a todos cuantos se preocuparon por él y su salud. Que fueron miles. Y también dejó otra frase para la posteridad: “Todos volvemos al lugar del que venimos. Yo salí de la huerta y ahora los médicos no me dejan comer otra cosa que productos de la huerta”. Grande El Soro.

Hace unos días se le entregó un nuevo premio en reconocimiento a su trayectoria y a lo mucho que ha hecho por la difusión y promoción de la fiesta de los toros y a buen seguro que en el serial fallero recibirá más de un brindis. Ha sido, o puede que lo siga siendo, el torero con más peñas y clubes taurinos con su nombre -más de cien llegó a tener por todo el mundo-y es, puede que sea, el torero al que más toros le han brindado. Y que lo siga siendo.

Cuando acudió a su primer tentadero, en casa de Pedrés, su fue a portagayola a recibir a la vaca. Ahora lidia con la vida arrimándose como un novillero que de verdad quiere llegar a ser grande y sin dejar a nadie indiferente. Pasará a la historia, o ya forma parte de ella, no sólo como un gran torero. También como un personaje. Genio y figura.

Aunque nacido en Madrid y criado en Albacete, ha pasado ya más de media vida en Valencia, donde está afincado desde 1977.

Socio fundador, en 1988, de la agencia de publicidad Avance D.P.S.L., sigue ejerciendo en ella como director de publicaciones y llevando el tema taurino en la misma.

Es autor de alrededor de setenta libros de temática taurina, entre ellos los resúmenes de las temporadas en la Comunidad Valenciana, desde 1994 hasta la actualidad; además ha escrito Historia de la tauromaquia en la Comunidad Valenciana, Una década en el ruedo, Tal día como hoy, El color en el toreo, De seda y oro, Historias de San Isidro, Historia de la plaza de toros de Alicante, Con la pata p’alante, Historia de la feria de fallas, Los toros son cultura ¡Claro que sí!, Caricatoros, Los toros en el siglo XXI, Camiserito… y las biografías de Vicente Barrera Cambra, Maribel Atiénzar, Ivarito, Enrique Ponce o el toro Ratón…