El parto del renacido Rafaelillo. Artículo de Carlos Bueno

Un Miura a punto estuvo de llevárselo y con un Miura volverá. El bravo Rafaelillo reaparecerá en Arlés con un toro de la misma divisa del que nueve meses antes le reventó en Pamplona. Se trata de una de las noticias más satisfactorias que podía deparar el recién estrenado 2020. Será sin duda uno de los grandes hitos de la temporada con independencia del resultado del festejo. Porque volver a los ruedos después de tanto tiempo de dura rehabilitación y hacerlo en una plaza de primera con una divisa tan exigente sólo está al alcance de los héroes. Y algo tan importante no puede quedar en segundo plano.

 

 El 13 de abril regresará a los ruedos Rafael Rubio ‘Rafaelillo’ en la plaza francesa de Arlés. La noticia quizá ha quedado un tanto diluida por suceder sobre la misma arena y en la misma feria donde también reaparecerá Talavante después de poco más de una temporada retirado. Por eso es justo reivindicar el gran acontecimiento que significa que el bravo Rafaelillo vuelva a vestir de luces transcurridos nueve meses desde que un percance en Pamplona le dejara al borde del abismo personal y profesional.

 

Nueve meses, una gestación, la de una nueva vida, esa que a punto estuvo de segarle la escalofriante cogida de un toro de Miura que le destrozó la caja torácica durante los sanfermines de 2019. Rafael retorna como si nada hubiera pasado. Pero sí que pasó. Nueve largos meses de recuperación dan fe de ello. Nueve meses para volver a parir al hombre y al torero.

 

Y en su compromiso con la verdad de su tauromaquia, el valiente murciano ha elegido la ganadería de Miura para poner punto y seguido a su profesión. Un Miura casi lo mata y con un Miura revivirá. Los toros sevillanos que tanta gloria le han dado y que todo le han podido quitar. Los de los triunfos y los de las tardes más duras. Tomar la decisión de resurgir con el hierro de la “A con asas” fue sin duda cuestión dura, de larga meditación, de miedos interiores que sólo es capaz de superar un titán de la talla de Rafaelillo.

 

Apuesta fuerte de un matador orgulloso que al envite de anunciarse con la correosa divisa verde y grana le añade hacerlo en un coso de primera categoría y tras mucho tiempo parado sin ponerse delante de un animal. Será día de emociones, las que suponen resucitar y hacerlo además ante la afición francesa, la que contó con él cuando en España se le cerraban las puertas de las grandes ferias.

 

Seguro que el admirado torero sueña con el triunfo. Pero eso, en plaza de exigencia y ante los impredecibles Miuras es sólo una hipótesis. El verdadero éxito ya lo ha conseguido. Volver como se fue es el premio. De ello debe sentirse orgulloso Rafael Rubio y felices los aficionados de verdad. Nunca una noticia tan importante y satisfactoria debería quedar diluida. El 13 de abril se enfundará de nuevo el chispeante con las lógicas dudas e incertidumbres que seguro revolotean por su cabeza. Pero todo quedará disipado cuando, nueve meses después, un Miura oficie el parto de un Rafaelillo renacido, el que nunca tuvo una carrera fácil, el de las mil batallas, el de la lírica también, pero sobre todo el de la épica, el de la emoción; el héroe.

Nació en Algemesí (Valencia) en 1968.

Director y presentador de programa taurino “El Corro” de Berca TV, Televisión de Algemesí, desde 1996.

Director y presentador del programa taurino “Patio de Cuadrillas” desde su creación en 2002, pasando por LP Radio, Punto Radio, Gestiona Radio e Intereconomía Radio.

Articulista de la revista “Avance Taurino” desde 1998.

Redactor del semanario taurino “Aplausos” desde junio de 2004 hasta agosto de 2005 y director del periódico “La Veu d’Algemesí”.

Ha escrito los libros «Luis Francisco Esplá, toreador», «Plaza de toros de Algemesí» y «Sueños de gloria».