Taquilleros. Es decir los toreros que llevan gente a las taquillas para que los taquilleros (de las taquillas) cumplan con su obligación de vender entradas. Y taquillero fue en el 2019, hasta su lesión en julio y corte de la temporada, Roca Rey. El único.

Ricardo Díaz-Manresa
A las figuras que quedan (Ponce, Morante, Manzanares, Perera y El Juli) cuando las juntan y les ponen una buena fecha, a veces llenan. Muy pocas veces. Recuerden que en San Miguel, recuerden, no fue capaz Morante, bien arropado por el Juli, de llenar la Maestranza, y decían las crónicas o informaciones que tres cuartos. Ni en Sevilla.
Sólo arrancó curiosidad y ganas de verlo Paco Aguado, pero sin exagerar.
Castella y Paco Ureña acompañaron y poco más.
En los coloquios isidriles del Centro Riojano hice la siguiente propuesta a taurinos de prestigio:
– Suponed que yo soy el dueño de todas las plazas, menos las tres grandes. Y dejo gratis la que elijáis para hacer una feria de dos corridas. Con la siguiente condición, los seis puestos serán -colocados como queráis- Ferrera, Urdiales, Ginés Marín, Octavio Chacón, Álvaro Lorenzo y Emilio de Justo.
Nadie aceptó la oferta porque los emergentes no interesan a las masas y ya se vió, tras mayo, el resto de toda la temporada y lo que aportaron. Por mucho capricho que tenga una afición por un torero -mención para Ferrera en Madrid- pero se lo comió Miguel Ángel Perera en la de Otoño, que fue el que toreó mejor.
Están los seis en los carteles, las seis esperanzas, o lo caprichos, pero no hubo tirón económico alguno por parte de ellos. Los ponen en los carteles, algunos críticos no critican sino babean, criticar en el significado de analizar, ser justos, no exagerar o saber lo que ven.
En 2020 volverá el ciclón taquillero, Roca Rey, veremos si Pablo Aguado mantiene la expectación y puede que tengamos de nuevo a Talavante. Y algunos han dicho que estos tres podrían ser el cartel del año. Talavante-RocaRey-Pablo Aguado. Buena combinación.
Y a la espera de cómo se acoge a Paco Ureña, el triunfador de 2019.
Vamos, que está todo por ver.









