Teoría del movimiento

Comienza un nuevo año y con él lo hace, ahora enseguida, una nueva temporada. Y la primera noticia de este nuevo curso es que seguimos, que no es poco.


Paco Delgado

 

No están las cosas fáciles, ni mucho menos -y parece que la cosa pinta todavía peor…- pero, gracias a Dios, ánimos no faltan y uno tiene claro que hay que lidiar lo que salga.

Y para empezar el año hay que hacer la digestión de un sapo nada agradable: el adiós de Molés. El veterano periodista taurino Manolo Molés anunció hace unos días que abandona los micrófonos. Tras casi medio siglo, cuarenta y nueve años ininterrumpidos, al frente de la actualidad taurina en la Cadena SER, a través del programa Los Toros, esta ventana se cierra. No se sabe si alguien volverá a abrirla, pero, en cualquier caso, no deja de ser ésta una baja muy significativa.

Y aunque la clase política, unos más que otros, se ha empeñado también en amargarnos el día de Reyes, prometiéndonos más carbón que otra cosa, la ilusión permanece. Pese  a que sigan llegando rumores bastante pesimistas -ahora parece que El País, perteneciente también a la misma empresa propietaria de la Cadena SER, se cuestiona la oportunidad de seguir ofreciendo información taurina en sus páginas- no hay que tirar la toalla. Quien aguanta, gana. Como decía Disraeli, aunque estemos preparados para lo peor, hay que esperar siempre lo mejor.

Y lo mejor, aunque es en los despachos donde se ubica el motor del negocio, tiene que verse en el ruedo. Cuando empiezan a sonar, tímidamente, nombres, esquemas y apuntes sobre las primeras ferias del año, para la gente sería un extraordinario bálsamo -a la vez que un estímulo a todos los niveles- ir comprobando que no se sigue limitando todo a cumplir el expediente y pasar el trámite sin más. Hace falta buscar fórmulas imaginativas, atractivas y, sobre todo, que tengan tirón no ya entre los aficionados -que ya se sabe que están por la labor y a favor de obra-, sino al público, en su acepción más amplia. Y aunque la pasada temporada no fue mala en cuanto a asistencia, hay que seguir trabajando, y mucho, y duro, y con ganas, para que el dato mejore sustancialmente.

Sin embargo, y cual pescadilla que se muerde la cola, el que no haya altavoces, o no, al menos, los suficientes, en los que se difunda la fiesta es un punto en contra muy difícil de contrarrestar. Y aquí es donde la FTL, la Fundación del Toro de Lidia, tendría que poner toda la carne en el asador y trabajar de firme, y mucho, y duro, y con ganas, para que los principales medios de comunicación, y especialmente las televisiones, diesen cabida al espectáculo taurino, ahora fuera por cuestiones ideológicas fundamentalmente.

Y si se quiere que esto no se acabe muriendo por sí solo, por inanición pero también, y esto es grave, por inacción, no hay más remedio que tirar para adelante. Recordemos que el arte es el perpetuo movimiento de la ilusión, que cantó Dylan, y que, como Nelson Mandela no se cansó de repetir, tus aspiraciones y sacrificios sean para satisfacer tus anhelos y no para disimular tus miedos.

Así que, Dios mediante, desde ya se inicia una nueva faena que esperamos supere a la de 2019.

De momento, la primera gran cita es el día 23 de enero, en Valencia, cuando presentaremos los nuevos libros de Avance Taurino. Será en el Casino de Agricultura y ese acto servirá de homenaje a Julián García, que este año cumple medio siglo como matador de alternativa.

Una modesta aportación, claro está, pero todo grano hace granero y muchos pocos hacen un mucho. Llega un momento en que sobran las palabras y hay que pasar a los hechos. El movimiento se demuestra andando. Diógenes, además de cínico, era grande.

Aunque nacido en Madrid y criado en Albacete, ha pasado ya más de media vida en Valencia, donde está afincado desde 1977.

Socio fundador, en 1988, de la agencia de publicidad Avance D.P.S.L., sigue ejerciendo en ella como director de publicaciones y llevando el tema taurino en la misma.

Es autor de alrededor de setenta libros de temática taurina, entre ellos los resúmenes de las temporadas en la Comunidad Valenciana, desde 1994 hasta la actualidad; además ha escrito Historia de la tauromaquia en la Comunidad Valenciana, Una década en el ruedo, Tal día como hoy, El color en el toreo, De seda y oro, Historias de San Isidro, Historia de la plaza de toros de Alicante, Con la pata p’alante, Historia de la feria de fallas, Los toros son cultura ¡Claro que sí!, Caricatoros, Los toros en el siglo XXI, Camiserito… y las biografías de Vicente Barrera Cambra, Maribel Atiénzar, Ivarito, Enrique Ponce o el toro Ratón…