Se indultaron dos novillos de González Caicedo.
Todo un éxito, al menos artístico y ganadero -el coso de Cañaveralejo sólo se ocupó en sus tres cuartas partes- fue el tradicional festival que se incluye en el meriadiano de la feria de Cali.
Éxito principalmente por el juego de las reses de Ernesto González, encastadas y bravas, siendo indultados dos novillos, segundo y sexto, y aplaudidos en el arrastre primero y quinto.
Castella y Luis David fueron los responsables de dichos indultos, cortando una oreja Enrique Ponce, Luis Bolívar y Paco Ureña, en tanto que Emilio de Justo fue ovacionado.









