La obsesión antitaurina de Josep Rull

El actual política preso -en régimen preventivo- dirigió las sesiones del Parlament con partidarios y detractores de la Fiesta, en el período Otoño 2.009- Primavera 2.010, que desembocaron en la prohibición.

 

Barcelona. José R. Palomar.

En mi abundante archivo di a parar el pasado mes de Mayo, con unas declaraciones de Josep Rull- actual preso independentista en régimen preventivo- donde se “ explayaba” sobre los toros. Y no tienen desperdicio. He entresacado algunas perlas ( que datan de Periódico de Cataluña), tras el fallo del Tribunal Constitucional que revocaba la prohibición del Parlament en el verano del 2.010.

El ínclito Rull asegura que “Catalunya está blindada contra la celebración de corridas de toros en la Comunidad…”. Lo aseguraba, cuando era todavía conseller de Territorio y Sostenibilitar (imagínense lo rebuscado del nombre del cargo)… Según el entonces conseller, “existe un muro de contención normativo suficiente para eludir la decisión del Tribunal Constitucional”. Recordemos que el T.C. revocó la decisión del Parlament en Octubre del 2.016, para gozo de los aficionados, y azote de estos amantes del prohibicionismo…Pero hay más, también sostenía como si tal cosa que “ si fuera necesario, habrá que redactar nuevas normas o leyes que hagan imposible las corridas…” Resulta enfermiza esta obsesión de este político- felizmente inhabilitado en estos momentos- con la cantidad de problemas de la sociedad catalana: paro, sanidad, corrupción, se entretengan en estas “astucias” (legado del burgués y millonario Artur Mas), y que le lleva a asegurar lo siguiente: “desde la ordenanza municipal que prohíbe las corridas de toros, hasta las leyes de defensa de la infancia, salud pública, espectáculos y protección de los los animales, no creo que se necesiten nuevas normas”. ¡Rull feliz!, pensaba que todo el monte era orégano…

Balañá

Pero “lo bueno viene ahora”, este político “de Tercera División”, aseguraba que estaba en contactos con la empresa Balañá ( que se ha convertido en “aliado de la causa”), para saber si tiene la voluntad de continuar”. Imagínense la conversación. “Don Pedro, ¿usted- aunque ahora sean legales- tiene intención de programar corridas de toros?”… Y (es conversación imaginaria), Pedrito respondiendo: ¡ Home, nooo!! no es preocupi: nosaltres estem amb vostés, amb el nacionalisme y res no está més lluny del nostre interés que ofagarles”. “Supongo- ahora en castellano- que “tendremos contrapartidas, y que nos “ayudarán” en nuestros cines, teatros y ¡gran emporium del espectáculo!….

En sus “elucubraciones felices”, Rull sostenía que “ seguro que serán más rentables otros tipo de espectáculos, como el circo, conciertos, o espectáculos “genuinamente” culturales (¡ tiene tela lo de “genuinos”, propio de la xenofobia de estos incultos), que una corrida de toros”. El gran Josep ( parte del dúo insuperable: Rull y Turull) sintetiza así sus objetivos,- en aquel entonces: “ no habrá corridas de toros en Catalunya. Haremos lo imposible para que esa actividad, ya superada en nuestro país, desaparezca). Y lo reafirmaba con esta memez: “el recurso que presentó el PP al que dio la razón de el Constitucional se basaba en una cuestión identitaria, como el considerar las corridas “una fiesta nacional”. El problema es de catalanidad, y no de valores. Por último, Rull tenía en mente, entre sus planes, que “pronto esté listo el reglamento que desarrolla la Ley Catalana de la Protección de los Animales”, con el que se presente superar las dificultades del día a día”.i Es difícil decir en tantas frases, tal cúmulo de barbaridades, propias del sectarismo, y el desprecio a una parte importante- aunque puede no mayoritaria- de la población catalana. Y que a estos sujetos les hayamos estando pagando un sustancioso sueldo…

Nueve años

Hace ese tiempo, tuve la obligación profesional de asistir a las sesiones previas a la posible- todavía-suspensión de las corridas de toros por el Parlament. Acudieron gente a favor y en contra de la Fiesta (mencionaré sólo a los primeros, para no extenderme…): Joselito, Víctor Gómez, Pin, Luis F. Esplá, Serafín Marín, la tristemente fallecida-. todavía joven- Natalia Molero… y otros tantos…El encargado de coordinar y dirigir las sesiones era, precisamente, Josep Rull.  He de reconocer – una cosa no quita la otra- fue  cortés en el trato, educado, y recuerdo que en una de las ocasiones en que le puse el casette para recabar su opinión, me “juró y perjuró” que “el posible e intento de prohibir la Fiesta, no era una cuestión identitaria…sino simplemente de respeto y protección de los animales”. También tuvo la deferencia -poco habitual- antes de empezar la breve entrevista, de preguntarme: ¿ En catalá, o castellá?”. Opté por lo segundo, pero no todos dan por sentado el idioma materno de uno…

Meses más tarde de esas sesiones, que se prolongaron desde finales del 2.009 hasta principios del 2.010, tuvo lugar una de las sesiones más tristes y denigrantes que uno ha vivido en el Parlament, cuando “sus señorías” decidieron, con la complicidad de un mediocre argentino:  Leonardo Anselmi y sus “ejército animalista”, prohibir las corridas de toros. Seis años más tarde, se hizo justicia y el T.C.  lo revocó…Pero los Balañá (ya leyeron las negociaciones con el político protagonista del artículo), ahora – ni creo que nunca- están por la labor”…

No le deseo mal a nadie (que no haya sido cruel o injusto conmigo). Y desconozco si cuando esto se publique,  Josep Rull y el resto de golpistas (porque fue un golpe de Estado en todo regla, con premeditación y alevosía), estará condenado, o lo dejarán libre. Esa es cuestión de la Justicia, que tiene que ser la misma con los políticos, que con los ciudadanos de a pie como servidor…Simplemente me he limitado a reflejar la vertiente taurina de este hombre (no un político brillante, ni mucho menos), y que los aficionados sepan que- aparte de saltarse las leyes que les convienen y dar golpes de Estado- se dedicaban a “estas cosas” – menudencias quizá, para ellos- pero que han constituido un serio perjuicio para los muchos aficionados a la Fiesta en Cataluña, y fuera de ella. Porque en la afición catalana está incluída mucha emigración, que hizo grande a esa región- o comunidad autónoma- recibiendo a cambio la desfachatez y la ignorancia, de una clase política que se mira en el ombligo de su tribalismo de pueblo indígena, que no ve más allá de sus narices…