El peruano, cogido por su primero, cortó las dos orejas al sexto y abrió la Puerta Grande.
Madrid. Miguel Ángel Herráiz.
Las Ventas, 22 de mayo. Novena de la feria de San Isidro 2019. Lleno.
Toros de Parladé
El Cid, aplausos y saludos tras aviso
López Simón, oreja y aplausos
Roca Rey, silencio y dos orejas
Roca Rey fue cogido por su primero que le hizo una herida de 6 centímetros en el tercio superior cara posterior del muslo derecho, que rompe la fascia superficial y lesiona musculatura isquiotibial además de contusiones y erosiones, de pronóstico reservado.
El Cid recibe al toro por verónicas, alguna bajando las manos, y termina rematando a una mano en el tercio. Comenzó la faena de muleta con la derecha en los medios pulcramente. Continuó toreando más cerca, cruzándose a veces y aprovechando la nobleza del toro que pasaba sin molestar y a media altura consiguiendo pases de buena calidad. Cambió al pitón izquierdo y no se acopló volviendo al derecho que es por el que consiguió mayor calidad y continuidad. Mató de media atravesada y descabello. Aplausos. En su segundo instrumentó varias series por el derecho en la larga y media distancia siendo de mayor calidad en la larga pero sin terminar de llegar al público. Mató de media estocada. Saludos.
López Simón recibió por verónicas y remató con revolera. Inicia la faena de muleta con estatuarios cita de lejos con la derecha y consigue una buena serie, repitiendo otras con la misma bajando la mano y con buenos pases de pecho. Con la izquierda no terminó de acoplarse pero la faena fue a más ligando la serie con la mano derecha toreando en redondo. Finalizó por bernardinas y mató de estocada desprendida. Cortó oreja. En su segundo comenzó con la muleta en terrenos del tendido uno, intentó llevarle a los medios y terminó junto a tablas en el siete. El toro se paró. No quería pelea y tuvo que darle los adentros para conseguir, con esfuerzo, a base de arrimarse, que pasara. Mató de media cruzada y descabello. Aplausos.
Roca Rey comenzó con el que le correspondió de Parladé que fue devuelto y sustituido por el primer sobrero del Conde de Mayalde que apenas fue castigado en varas. Cogió violentamente al torero y le corneó. La caída fue tremenda. La herida de 6 centímetros. Una vez recuperado brindó al Rey emérito D. Juan Carlos y se enfrentó a un toro incierto y poco picado que no quería humillar y al que el torero le bajaba la mano, cruzándose al pitón contrario pero el toro lo que quería era irse. Mató de estocada. Silencio. A continuación se fue a la enfermería. En su segundo brindó al público, se colocó en el centro del ruedo y citó de lejos con pase cambiado a la espalda, derechazo, otra vez a la espalda y el de pecho en el centro del redondel. Siguieron tandas con la derecha cada vez más cerca mandando, bajando la mano y rematando bien con el de pecho. La faena en cada serie a más y por fin saca la izquierda colocándose, trazando, reuniendo, ligando, mandando, con hondura, dando muletazos largos, templados y tirando del toro. Terminó por bernardinas muy justas y rematando con trincherilla. Mató de estocada. Dos orejas y toda la plaza de acuerdo.









