Este turolense vecino de la antigua Celfa la del Canal, es hoy uno de los grandes referentes gráficos del mundo taurino y más concretamente dentro de la cartelería siendo el autor de los carteles más destacados de la última década en las más importantes ferias taurinas españolas.
Maxi Mollá
Como cualquier persona destacada en su profesión, Juan se entrega de forma apasionada y desmedida hacia ésta, lo que le otorga ese punto extra que le permite destacar de lo común y convertirse en extraordinario.
Pero no sólo en la cartelería taurina destaca Juan, es más, si por algo hemos decidido hoy acercaros la historia de este cellano de treinta y ocho años es por su tremenda afición y esa inmensa ilusión por legar a las futuras generaciones la tauromaquia de la forma más amena, didáctica y veraz posible, ya que Juan ha escrito, ilustrado, diseñado, maquetado y editado en apenas dos años los tres mejores libros taurinos para niños de la historia.
Juan, casi obvio u obligatorio resulta ser aficionado para escribir un libro taurino, ¿Es este tu caso?
La verdad es que no se si es obvio u obligatorio, pero en mi caso sí es así. Desde que nací me he sentido aficionado y estoy convencido de que esta afición se la debo a mis abuelos maternos Manuel y Adelia, ya que en su casa, en la calle Sánchez de Motos, presencié desde niño los diferentes festejos taurinos populares que se realizan en las fiestas de Cella. Soy aficionado por el toro. El toro, como animal, me ha llevado a todo lo demás.
Algún recuerdo taurina de la infancia
Recuerdo cuando con unos 14 o 15 años salí de Cella a estudiar a Teruel, en el instituto Santa Emerenciana, y desde allí iba a un kiosco a comprar curiosamente la revista que hoy me hace esta entrevista.
La compraba y cuando llegaba a casa la veía detalladamente con mi hermano Manuel. Nos sabíamos de memoria el nombre de las vacas y toros mas destacados. Recuerdo algunos como la Pequeña, Faraón, Peregrino, Vinatera, Palmera… o reportajes que hoy se ven con gran nostalgia como los de la ganadería catalana de José Mur.
¿Cómo, cuándo y dónde surge la idea de escribir un libro taurino para niños?
–Más que la idea de escribir un libro, lo que me llevó a lanzar mi primer libro “Toros para Niños” fue una inquietud como aficionado por el relevo generacional y las actuales circunstancias que desgraciadamente ponen en peligro el futuro de la propia tauromaquia .
Todo parte de la época en la que cree Cultoro.com. Nació con el fin de enseñar y divertir a jóvenes y primerizos que buscasen introducirse en la tauromaquia. Un proyecto muy bonito que me hizo muy feliz, gracias al apoyo de muchos amigos que creyeron en él, pero que se convirtió en una auténtica utopia mantener. Así que en el año 2012 se introdujo en el equipo Marco Antonio Hierro, el portal viajó a tierras madrileñas y evolucionó al portal de actualidad que es hoy.
En ese trabajo primitivo, existía una microweb dedicada a los niños en la que había historias interactivas, juegos, descargas gratuitas con manualidades… para aprender de toros. Por este trabajo nos dieron varios premios y reconocimientos desde asociaciones de aficionados. Los antitaurinos lo hackearon varias veces y el sector taurino no lo apoyó en ningún momento, así que tomé la decisión de dejarlo.
Pero allá por el año 2014 se me ocurrió la idea de materializar esas ideas en un libro. Así nació la primera obra de “Toros para Niños”.
A pesar de no disponer de capital suficiente para su edición, y viendo que el sector seguía sin estar por la labor de apostar por él, logré sacarlo adelante a finales del año 2016 mediante una campaña de crowdfunding, consiguiendo completar el objetivo económico previsto para 90 días en tan sólo 9. Los aficionados y algunos profesionales se volcaron con la idea. En ese preciso momento me di cuenta de que la tauromaquia está en manos de los aficionados y perdurará hasta que ellos quieran. La tauromaquia no se debe a los que viven de ella, ni a los que se han hecho ricos y la manejan. La tauromaquia es de los aficionados que la sustentan en todo, y son los primeros en salir a la calle. Cuando se aburran de defenderla es cuando desaparecerá.
Mucho trabajo y sacrifico invertido en trasmitir la tauromaquia a los más jóvenes sin ningún apoyo institucional, miles de kilómetros y de municipios para llegar a todo el mundo, cinco ediciones y cuando parece ser que lo consigues y que todo el mundo conoce tu trabajo te lanzas nuevamente al vacío y escribes un segundo y tercer libro.
-Cuando te sientes respaldado por la gente y ves la enorme aceptación de este primer libro centrado en los más pequeños, quise llegar a esas generaciones de chicos y no tan chicos que sienten afición por los toros pero que no han tenido alguien a su lado para enseñarles “un día de toros”. Así nació a finales del año 2017 el libro con ese mismo nombre.
Y esta pasada primavera quise “cerrar el círculo” poniendo de manifiesto a la tauromaquia popular con el libro “Los Festejos Taurinos Populares” que vio la luz el pasado mes de julio.
¿Cual sería la diferencia entre ambos?
“Toros para Niños”, como su propio título indica está enfocado a los más pequeños de la casa. Es un libro que habla del toro, de las ganaderías, de los caballos, de los toreros, del toreo… de una forma muy liviana y simpática. Con grandes ilustraciones y textos acomodados a una edad temprana.
“Día de Toros”, es un libro más profesionalizado que sirve de guía didáctica para los aficionados más noveles. Tiene más de 200 ilustraciones y esquemas, y sus textos están basados en un lenguaje sencillo y claro.
“Los Festejos taurinos Populares” supone un recorrido por los festejos taurinos más representativos de toda España, con varios guiños a su importancia cultural y económica en la sociedad.
¿Cuál es el fin de estos tres libros?
Sembrar.
Explíquese…
Para cosechar antes hay que sembrar. Para que se sigan llenando las calles y las plazas de toros, primero hay que crear afición.
De nada servirá que haya ganaderías con los toros más bravos, ni toreros valientes y artistas, ni plazas bonitas… si no hay quien pase por la taquilla.
¿Crees que su obra a tocado techo? ¿Han alcanzado sus libros los objetivos marcados?
-A día de hoy este trabajo ha llegado hasta donde yo he sido capaz de hacerlo llegar. Eso no significa que no siga peleando por él. Además tengo muy claro que aún no se le ve el techo.
Si me deja ser sincero, le diría que me gustaría que llegaran a los colegios y bibliotecas públicas, a la mano de todo el mundo que no sea “taurino”. Pero eso no está en mis manos.
En cuanto al objetivo, creo que es mucho más complejo que una meta, el objetivo es normalizar la tauromaquia en la sociedad tal y como era no hace muchos años.
Como objetivo no tiene desperdicio, pero, ¿En que punto de esta normalización cree que se encuentra la tauromaquia?
Creo que está en el lugar que merece estar. En los últimos años a la tauromaquia la han esquilmado. Si te fijas, salvo el aficionado, nadie defiende nada. Los que viven de ella van a llevarse lo que haya y cuando ya no hay, se pone el cartel de “cerrado” y a por otra. Da igual que sea mucho o las migajas, pero la cuestión es llevarse algo.
Todos se llevan y nadie (salvando alguna excepción que seguro habrá) deja nada para los que vengan detrás.
Así se van cerrando plazas y dejando a pueblos y ciudades sin toros. En esos lugares ya se murió el toreo y es casi imposible que vuelva a renacer.
Entonces le digo que las cosas están como se merecen estar: en los sitios donde hay sensibilidad taurina hay total normalización y se convive de tú a tú con la tauromaquia. En los que no existe esa sensibilidad o ha campado a sus anchas algún pirata, también están como se merecen estar. Aunque sea para mal. Nada de lo que pasa es casualidad.
Antes le he dicho que hay que sembrar. Pero una vez sembrado también hay que regar, hay que quitar las malas hierbas, abonar…
¿Cómo le gustaría ver terminado su trabajo?
Hoy me conformo con que el trabajo diario consiga sus metas, y ver a los niños felices y disfrutando de la tauromaquia, bien sea leyendo libros, en los juegos infantiles o presenciando alguno de los miles de espectáculos celebrados a lo largo del año en nuestras tierras.
Juan, me gustaría felicitarle por la integridad de su persona, por su entrega hacia la tauromaquia y por su incansable entrega antes de cederle la palabra para cerrar esta entrevista.
-Muchas gracias a ustedes. Me siento muy feliz por la acogida que están teniendo los libros y por lo bien que me tratan en todos los sitios donde los presento. El toro nos une y es bonito conocer a gente que siente lo mismo que tú.
¡A seguir sembrando!









