Espero que otro descanso hasta marzo lo aprovechen los taurinos. Disponen de cinco meses para trabajar y resolver muchas cuestiones pendientes en el toreo.
Ricardo Díaz-Manresa
Desde que tengo uso de razón todos los llamados inviernos han pasado en blanco. Los taurinos o taurinetes no han hecho nada. Y es un reproche y un clamor del toreo hacia ellos.
Y ahora más que nunca tenemos que insistir. Es muy importante planificar objetivos y aportar soluciones para fuera y dentro de la plaza.
Como, por ejemplo, que vuelva siempre la emoción a los ruedos.
Que sean capaces de llegar a los medios informativos generalistas y que éstos reflejen el toreo tal cual es.
Que muchas corridas de toros no sean un peñazo que duren más de dos horas y media.
Y, por tanto, que no se escuchen tantos avisos. Lo de ahora es una plaga.
Y así, sin faenas interminables y sosas, nos aburrirán menos.
Que desaparezcan tantos plastas. Toreros pesados, muy pesados y pesadísimos. Tantos muletazos, o mantazos, y encima con el pico de la muleta, para nada.
Que piensen en el aficionado o curioso o interesado para que las entradas tengan precios razonables.
Que se defiendan los valores de la tauromaquia, mayores que en prácticamente todas las demás actividades artísticas. Es una escuela además de valores humanos, de vida.
Que sepamos callar a los antitaurinos.
Y a los animalistas.
Que echemos a los taurinos infames, negativos o pasotas, que hay muchos.
Que el toro español no se parezca cada vez más al mexicano y, consecuentemente, nuestro toreo no sea como el del otro lado del charco.
Que no salgan toros sin fuerza y sin nada que aportar. Esta no debe ser la tauromaquia del siglo XXI.
Y que se pique como se debe y no obviar tantas veces esta suerte como ahora, incluídas las plazas de primera.
Y finalmente que quede claro que el peligro del toro está ahí siempre, sea como sea el animal. Con unos más que con otros, pero siempre. Y no tenemos que echar la vista atrás, sin ir muy lejos, para comprobarlo.
Y decir también a los taurinos y taurinetes que si están esperando que surja el torero popular para que les arregle los de las taquillas están arreglados…si no dan novilladas y cada vez hay menos festejos.
A espabilar que tenéis cinco meses por delante.









