PALMAS
A la ganadera María Domecq. Ayer se subió al cadafal de la comisión. Se puso en primera fila, sin importarle lo fuerte que pegaba el sol y a pesar de su avanzada edad. Apareció con el clásico Rocafull en la mano. Luego se hizo su cigarrito. Y tras la lidia de cada uno de sus novillos, abría una libreta, en la que redactaba unas amplias anotaciones de lo que había sido un juego de cada uno de los astados. Serian buenas las notas, porque dieron buen juego.
PALMAS
Al espectáculo que fue la línea del toro de rejones de ayer. El burraco ejemplar de Los Bayones dió un excelente juego. Bravo, repetidor y persiguiendo con celo a las cabalgaduras. Y el rejoneador Juan Manuel Munera estuvo a la altura. Dejando de lado algunos histerismos que no venían a cuento, firmó una labor plena de raza, entrega, vistosidad y acierto, en la que expuso y dejó llegar hasta allí lo inverosímil el novillos a las cabalgaduras.
PALMAS
A la excelente cuadrilla del mexicano Leo Valadez. Tres grandes profesionales de a pie como Rafael González, Ángel Otero y Juan Carlos Tirado. Los tres saludaron tras banderillear, y además se lucieron en la brega. Y Tirado, quien saludó en dos ocasiones, estuvo oportuno en quites y manejó la puntilla con acierto.
PITOS
De nuevo, lo premiosos que se hacen los festejos en esta plaza. El descanso es un largometraje que emula a Lo que el viento se llevó en su duración. Y lo que tardan en saltar los novillos al ruedo, que llega a resultar desesperante. Como los tiempos muertos entre novillo y novillo. Ayer el festejo se prolongó dos horas y cuarenta y cinco minutos. Demasié.
PITOS
Se tuvo que adelantar el descanso ya que hubo problemas en la salida del toro de rejones, y se decidió adelantar la merienda para arreglar el desaguisado.
PITOS
A la saña con la que se está castigando en el tercio de varas a los novillos durante toda la feria. No es de recibo, porque además eso hace que muchos astados se acaben pronto.









