Lo tomé como un agravio, se olvidaron de Víctor Barrio. Así, como lo leen. Ni minuto de silencio, ni brindis al cielo, ni ningún recuerdo para Víctor Barrio, fallecido hace tan solo 12 días en la plaza de toros de Teruel, exactamen el pasado día 9 de julio.
En ocasiones como esta, siempre me acuerdo de algo que ocurrió hace unos años en la feria de la Magdalena de Castellón. Resulta que antes de comenzar la corrida, la megafonía de la plaza, anunció que se iba a guardar un minuto de silencio en memoria de un cuñado del conserje de la plaza, que había fallecido unos meses antes.
No es ninguna broma. Lo cuento tal como sucedió. Un minuto de silencio por el cuñado del conserje fallecido en el invierno pasado.
Pero ayer en Valencia. Ni por Víctor Barrio, ni por los fallecidos de Estambul, ni por los de Bruselas, ni por los de París. ni por nada de nada.
Reunión previa del Jurado de la Diputación. En el turno de intervenciones me permití que se tuviera en consideración que en la actualidad no hay establecido ningún premio para la mejor ganadería del ciclo. Si que lo hay para el mejor toro de la feria.
Puse un ejemplo. El ganadero A, lidia seis toros buenos, bien presentados, bravos y nobles. El ganadero B, lidia cinco toros mansos, flojos, descastados, y además mal presentados, pero lidia uno que es extraordinario en todos los sentidos, bravísimo, excepcional, un gran toro.
Pues es el premio es para el ganadero B. El ganadero A, se queda sin premio.
Toni Gazquez, que además de un gran aficionado, es creador de uno de los museos taurinos más importantes de España, aclara que es un tema que está en estudio y se pretende corregir. Laus Deo.
Saludo a mi gran amigo, Antonio Fuentes, qué nombre para el toreo. Antonio me da la alegría, de que un problema de salud de hace unos meses gracias a Dios está superado, pues Laus Deo, otra vez.
El doctor Fernando Carbonell, del equipo médico de la plaza, me da un abrazo, cuando me descubre ante la placa que recuerda al doctor José María Aragón Caro. Tengo por costumbre dedicarle una oración cuando paso por allí.
Y es que un gran poster de mi recordado y querido José María , preside mi casa en Valencia y en mi cuna natal en Benasau (Alicante).
En sus localidades habituales veo a la plana mayor de la crítica taurina venida de Madrid. El primero de ellos y el más fiel, 50 años de asistencia al serial, lo comtemplan, es Carlos Ilián. A su vera, Andrés Amorós, valenciano de pro. Conocí y traté a su padre, el notario Manuel Amorós Gozalbes, seguidor entusiasta de Luis Miguel Dominguín.
Veo también a Federico Arnás, a José Luis Ramón, Paco Aguado, Falta Vicente Zabala, que me comunica por teléfono que se incorpora hoy.
Vaya petardo el de los clarineros ayer. El presidente que saca el pañuelo para ordenar el toque de un aviso
y ambos, los dos clarineros, despistados o medios dormidos sin enterarse, Me ví obligado a darles un vozarrón para que cumplieran con su obligación. El pañuelo estuvo varios segundos colgado del palco.
Y nada más. Ah, si que nos dieron las tantas en la plaza. Salimos cerca de las once de la noche. Que son horas para estar ya cenado y sentado en el sillón. A quien se le ocurre estos horarios.
Cuando yo era joven empezaban a las 5 de la tarde, Luego a las cinco y media. Más tarde a la ses, luego a la siete y ahora a las siete y media, Pues me planto.
Le digo a usted guardia…









