“Lo dijeron en La Algaba, bien está, lo que bien acaba”
Pues eso, final feliz. Los toreros heridos mejoran. Nada grave, para lo que pudo haber sido. Ureña declarado autor de la mejor faena de matador de toros, por el jurado de la Diputación. Premios que por otra, pueden leer en las paginas de nuestro director, Paco Delgado.
Como estamos en una democracia, respeto la decisión, pero no la compàrto.
Porque una cosa es la mejor faena de muleta de matador de toros, y en este caso no hay duda, de que el autor fue José Mari Manzanares y otra cosa es la actitud de Paco Ureña, que ya dije en su momento que fue de extraordinario mérito y valor. Valor aderazado con un pundonor de muchos quilates. Una actitud irreprochable, de soberbia dignidad, de impecable determinación y de encomiable emotividad.
Todo eso está claro, lo que no lo está (y vuelvo a repetirme) es la tozuda e inepta actitud del señor que ocupaba el `palco, para negarle la segunda oreja a Ureña y privarle de una merecida salida en hombros por la Puerta Grande.
Pero insisto, la mejor faena de muleta de un matador de toros, que es el premio que establece la Diputación, se le ha debido otorgar a Manzanares. Dicho está, Lo firmo y lo rubrico.
Del resto de los premios no voy a opinar, En un jurado integrado por 36 miembros (aunque sólo votaron 34), los criterios no tienen porqué coincidir.
A otro tema. ¿No hay posibilidad de poner al frente del aparato ese que sale en el marcador, a alguien más experto?. Salen disparates como que el banderillero se llama El Sitio, Pues no, es El Sirio. Y ese no es el único fallo, los hay de todos los colores. Lo dicho, alguien más capacitado.
Aprecio y valoro la actitud de Rafaelillo de querer homenajear en la persona de su padre, al niño Adrián Hinojosa. Un crío lleno de afición, que desgraciadamente no puso superar la cruel enfermedad, que terminó con su vida.
Pero Rafael, usted es un profesional del toreo. Y usted de saber muy bien que cuando no se ha sido profesional del toreo, no debe salir al ruedo a saludar, alguien que no lo ha sido. Al redondel sólo pueden salir a saludar los que han sido toreros. Por ello la salida del padre de Adrián, estaba fuera de sitio. Otra cosa es que saludara desde el callejón.
Y termino, como empezó el titular. Bien está lo que bien acaba.
Ha sido mi 75 aniversario de asistencia a la Feria de San Jaime. Tres cuartos de siglo fiel a esta feria, que en su día fue la más importante del mundo. Comencé a asistir en la de 1942. Despedida de la afición valenciana del maestro Marcial Lalanda. Toros del Conde de la Corte. Desde entonces, hasta hoy, no he faltado jamás ni un sólo día. Y ruego todos los días al Supremo Hacedor, para que me conceda el tiempo que él estime oportuno.
Laus Deo








