Seis temporadas hacen de Jesús Chover todo un veterano en el escalafón novilleril, y en menos de 24 horas se jugará parte de su futuro taurino en la feria valenciana de Julio.
Paloma Moreno.
Independiente, extrovertido y decidido, Jesús habla con claridad del transcurso de sus últimas temporadas y de la trascendencia con la que afronta la cita de mañana en la plaza que le vio crecer, ante novillos de “Los Maños”.
Destacado alumno de la escuela taurina valenciana, debutó con picadores en el año 2010 para alcanzar sus mejores campañas con los del castoreño en el transcurso de las temporadas 2014 y 2015. Este último año lo concluyó citado con una super ilusionante actuación en la valenciana población de El Puig.
-Así es, las temporadas del 2014 y 2015 posiblemente fuesen las más completas de mi carrera. Más concretamente la del 2015 fue excelente saliendo por la puerta grande en 9 de mis 10 actuaciones, incluyendo un indulto histórico en Pedrajas de San Esteban. El torear más continuamente da mucho sitio y seguridad. El punto y final a la temporada en El Puig fue muy ilusionante y causó un tremendo eco en los profesionales.
Realizaste tu mejor campaña en el 2015, con continuos éxitos y por la contra pasaste el 2016 prácticamente desapercibido.
-El 2016 fue muy duro, tras los éxitos pasaban las fechas y el teléfono no sonaba, se daban las ferias en la que el año anterior había salido triunfador y ni tan siquiera me llamaban.
El 2016 tuve como únicas oportunidades Valencia (en la Feria de Fallas) y Bort (Francia) con una novillada concurso, a la cual le corté una oreja a un sobrero de “Los Maños”.
¿Puede ser que pesase demasiado no salir triunfador de la novillada de Fallas?
–Quizás fuese posible, pero jugarte toda la temporada a una carta en Valencia en Fallas es muy injusto, y más siendo una realidad que desde mi novillada en El Puig en octubre, y hasta el día 11 de marzo con los novillos de López Gibaja no tuve la opción de poder torear ni en el campo. La única persona que me abrió su casa y me dio una vaca para tentar en todo el invierno fue Julio de la Puerta. Así que imagínate, es muy difícil llegar y estar bien, el no verle la cara al de las patas negras te hace perder sitio, técnica y seguridad.
No quiero que me sirva de excusa, lo que sí es real es que después de ello corté una oreja en Bort (Francia) y las ofertas que recibía para torear eran inaceptables.
¿Cuándo hablas de condiciones te refieres a dinero?
–Sí, me refiero a que no puedes ir a jugarte la vida y encima palmar pasta. Estas circunstancias te pueden hacer venirte abajo con facilidad, pero bueno, los sueños y la tremenda afición te devuelven la ilusión.
Debe ser duro pasar un año prácticamente en blanco, sobre todo para un joven que lo da todo por el toro, y verse metido todo el invierno en una fábrica sin poder ir al campo ni hacer vida de torero para ganarse un jornal.
–La realidad es que sí, en casa no sobra el dinero y hay que arrimar el hombro, no se pude vivir a costa de los padres y menos con 27 años. Este invierno, como bien dices, estuve trabajando en una fábrica, pero esto no me privó de nada, ya que no tenía opción de participar en tientas, mientras que el entrenamiento no lo perdoné ni un día por muy cansado que terminase mi jornada laboral.
Entonces, ¿qué ha toreado Jesús en lo que llevamos de año?
-Poca cosa, para ser más concreto y en estas últimas semanas, 2 vacas en casa de “Los Bayones” y 2 vacas en casa de Aída Jovaní. Las cosas están muy complicadas, los ganaderos tienen los animales comprometidos y Valencia es una tierra muy difícil para tentar. Debo agradecer a las personas que me facilitaron estas dos tientas, al Maestro Vicente Ruiz “El Soro” y a mi gran amigo Manolo Quijano, ambos hicieron posible que dispusiese de al menos estas cuatro hembras.
¿Cómo afrontas la novillada de mañana y qué veremos en Jesús Chover?
-Jesús sólo hay uno, un torero que sale arrear con todo y a dejarse la vida en la plaza, un Jesús que se encuentra física y mentalmente mejor que nunca.
No soy ningún niño, y voy afrontar la cita consciente de lo que me juego, quiero allanarme el camino y labrarme un futuro. La mejor forma es disfrutar, vaciarme y no dejarme nada en el tintero, realizarles a los dos novillos de “Los Maños”, las miles de faenas que a diario hago mentalmente y en el carretón. Estoy seguro mí, de mi capacidad.
¿Hasta qué punto depende tu futuro de la novillada de mañana?
-El destino no lo sabemos y en esta vida todo lo que realizamos tiene trascendencia en nuestro futuro. Hasta qué punto depende mi futuro de mañana… en realidad no lo sé, lo que sí sé es lo que estoy dispuesto a entregar, de lo que soy capaz de soportar y de la inmensa ilusión con la que afronto la cita.
Y tras el jueves, ¿cuáles son los planes de futuro de Jesús Chover?
-Mi primer plan de futuro es desorejar a los novillos el jueves. Las orejas son unas buenas llaves para llamar a las ferias. Después, tomar la alternativa y hacerme matador de toros en Valencia, mi casa.
Quizás a alguien le gustaría oír que me pudiese aburrir y quitarme de esto si mañana no salen las cosas, pero no, no va ser fácil que Jesús Chover abandone la tauromaquia por muchas trabas que se crucen en mi camino. La tauromaquia es lo que da sentido a mi vida, y sé que lo voy a conseguir. Y lo voy a conseguir por mi, por mi madre y por todas esas personas que confían en mí y que me lo demuestran día a día, pero sobre todo por mi tío Fernando, recientemente fallecido, que a bien seguro le voy hacerse sentir orgulloso.
Despedimos a un Jesús Chover ilusionado y feliz que afronta la cita con la importancia y trascendencia que tiene, pero sin perder la cabeza y siendo muy consciente de que esto es una carrera de fondo en la que no hay que perder la fe. Muestra de ello y de sus intenciones es el hecho de que estrenará un vestido en su compromiso mañana, el cual pretende utilizar muchísimas otras ocasiones.









