En un festejo marcado por los percances de caballos de Parreirita, Sergio Domínguez y Adrián Venegas.
Madrid, 20 de agosto.
Plaza de Las Ventas.
Un cuarto de entrada.
Toros de Passanha.
Sergio Domínguez, silencio tras aviso.
Iván Magro, vuelta al ruedo.
Ana Rita, división de opiniones tras dos avisos.
Adrián Venegas, ovación tras aviso.
Parreirita, que confirma alternativa, silencio tras aviso.
Paco Velázques, vuelta al ruedo tras aviso.
Miguel Ángel Herráiz
Foto: Plaza 1
Corrida de rejones con toros de Passanha, serios, exigentes y de dispar comportamiento que apenas dieron facilidades. El tercero, colaborador con buen son, correspondió a Iván Magro quien se entregó luciendo buena monta y espectacular ejecución. En el quinto, con transmisión y dejándose, Paco Velasquez brilló con facilidad y suficiencia en las suertes. Parreirita confirmó, mostró pureza, intentó hacer las cosas bien y dejó buenas sensaciones. Sergio Domínguez batió con poderío a pitón contrario. Ana Rita lo dio todo con un exigente ejemplar. Adrián Venegas recibió en la puerta de toriles al más peligroso de la corrida.
Parreirita confirmó con uno sin entrega y con medido desplazamiento, frío de salida al que colocó dos rejones de castigo con Salpique. Atacó con Lisboa de frente ciñéndose en el embroque, cerca de los medios, dejando la banderilla arriba siendo derribado después. Poco desplazamiento tuvo el astado teniendo que arriesgar al colocar tres banderillas cortas. Estuvo desacertado a la hora de matar.
Sergio Domínguez se enfrentó a uno difícil, disperso y sin fijeza al que paró con Nana, colocándole en buen sitio dos rejones de castigo. Con Caramelo se lució atacando con facilidad tres veces a pitón contrario. Montando a Litri intentó colocar un par a dos manos siendo derribado, teniendo que ser retirado el equino del albero después del desafortunado trance, quedando conmocionó el público.
Iván Magro paró en los medios con Oporto dejando arriba el rejón de castigo, después de atacar paralelo a tablas en el tercio. Con Príncipe, colocando al sesgo y a lomos de Triunfador, galopó templando con cercanía y conectando fuertemente con el respetable. El rejonazo tardó en surtir efecto quedando la cosa en vuelta al ruedo.
Ana Rita pechó con un poderoso y exigente ejemplar al que se enfrentó con firmeza, parándolo moviendo la cabalgadura con poderosos y mandones círculos, de escaso diámetro. Amagó el astado con saltar las tablas. A lomos de Naútico consiguió sacarlo con decisión de tablas, para dejarlo en el tercio, atacando de frente a continuación clavando arriba. Se defendió a la hora de matar y afortunadamente cayó después del tercer descabello, echando valerosamente el resto Ana para conseguirlo.
Paco Velásquez contó con la colaboración del astado que le correspondió, luciéndose en galopadas a doble banda templando con el toro muy cerca. Con Volapie y Xarope brilló en banderillas atacando de frente, desde los medios hasta el tercio, dejándose ver, entrando despacio, clavando con reunión y saliendo con desahogo de la suerte. La fuerte petición de oreja no fue atendida por el Presidente.
Adrián Venegas tuvo un astado que no hizo por él cuando fue a recibirlo junto a la puerta de toriles. Atacó con R-Quiebro desde el tercio a los medios, pasando en falso al primer intento. Al segundo corneó hiriendo. Cayó sobre el albero sin poder levantarse caballo ni caballero, quien fue golpeado aunque pudo continuar la lidia con otro equino. Sobre Colacao se rehízo de tan amargo momento, colocando tres rosas con cercanía y reunión a este peligroso astado.






