Palma de Mallorca lleva dos años programando en verano dos carteles con figuras.
José R. Palomar
Durante los años sesenta y setenta del pasado siglo las plazas de las islas Baleares gozaron de buena salud… Era época de vacas gordas, turismo masivo, y servía de contrapunto a Barcelona (pues la empresa Balañá era la qu gestionaba ambas). Los que están ahora sobre el terreno son los Matilla, que aprovechan para poner a sus toreros…
Es un coso al albur del turismo que en su época de auge podía ofrecer 40 ó 30 tardes por temporada. Venían todas las figuras del toreo, y a veces como en los últimos tiempos, podía ser que el diestro toreara el sábado en Mallorca, y el domingo lo hacía en la Monumental…
Tras la prohibición de la ciudad Condal, algunos alcaldes se asustaron, o huyeron ante el compromiso. Y Mallorca se quedó muchos años sin toros. Sin embargo, la plaza está en buen estado, y el turismo vuelve a ser masivo. Puede que eso contribuya a que, por ejemplo, tardes como las del pasado jueves 30 en el Coliseo Balear, se consiguiera una buena entrada, y posteriormente en el festejo de rejones del pasado 8 de agosto.
Mallorca capital tuvo la plaza de toros en diversos escenarios: por primera vez en 1270 en El Borne; la Iglesia de San Nicolás; también hubo coso en San Rapiña, lugar en el que todavía permanecen vestigios; en esa plaza se utilizó por primera vez el denominado “marés”, un tipo de arena que tiene mucha resistencia ante las lluvias, y otros envites climatológicos; es la que hoy día se utiliza en el Coliseo Balear. En 1850 se instaló una plaza en el Bastión de Jesús: un coso en el que cabían 7.500 personas, y donde se dieron toros hasta 1860.
El Coliseo Balear es una plaza antigua pero bella, y podría ser una buena excusa para los ingleses o franceses que vienen dentro de “un circuito turístico…”. De ella se empezó a tener noticias en 1930. A lo largo de su historia han estado al frente diversos empresarios, y antes de que se celebraran de forma permanente en el Coliseo Balear, el coso taurino estuvo en distintos enclaves de Palma… En 1930 hubo un festival cuyo cartel fue Marcial Lalanda, Antonio Cañero y reses de Pablo Romero. En la desencajonada se mataron, nada menos que ¡diez toros! Llevaba la plaza, en un principio, Gabriel Taronjí. El festival lo promovió un poderoso empresario de las islas, José Tous (propietario, entre otras cosas, del periódico Última Hora). En años venideros se llegaron a lidiar reses de Miura, hasta que, por motivo del impasse de la Guerra Civil, aquello se convirtió en un campo de patatas.
Paralelamente al desarrollo de la temporada en el Coliseo, se dieron toros durante muchos años en Felanitx, y en la localidad de Muro, donde toreó en 1971 El Cordobés (la temporada en que llegó a lidiar más de 100 corridas) y se puso el cartel de No hay Billetes en el coso. Boneu le pidió diez millones de pesetas a Balañá, y le compró el coso. También dio toros la plaza de Inca, donde toreó en la inauguración del coso (1910) Cocherito de Bilbao. Como curiosidad, Felanitx tuvo por vez primera un ruedo redondo, en vez de rectangular.
Balañá, ya se sabe, tiene una relación con el negocio taurino donde prima lo económico. Ello hizo que algunas de las plazas de los pueblos baleares, o las comprara, o fuera reduciendo su programación para que no hicieran competencia al recinto de la capital… En los años 50 la familia Balañá ya era propietaria de la plaza, y llevaba las riendas el patriarca Pere Balañá Espinós. Curiosamente, el regalo de boda que hizo a su hijo, Pedro Balañá Mombrú, fue llevar la plaza balear como empresario, cosa que ocurrió en 1956.
La época dorada, con los Balañá duró desde 1956 a 1972; en el año 65 se llegaron a dar 35 corridas de toros (había los jueves y domingos, a semejanza de la Monumental de Barcelona); con esa cifra se sobrepasaba el número de corridas que programaba Las Ventas… La temporada duraba desde el Domingo de Pascua hasta el segundo domingo de noviembre.
Televisión
Tras un año en que Balañá delega en su empleado Boneu, y también Ángel Fernández, cambia de rumbo en 1990, cuando la coge Julio Stuyyk, y en su primera o segunda temporada deja que entren las cámaras de Canal Plus. Molés retransmite toda la feria veraniega los fines de semana. En el resto de la isla sólo se alcanzan dos festejos…
En 1992 Manolo Martín organiza un festival en Muro, y a partir de ahí y gracias a la buena relación con Balañá, se hace con las riendas de la plaza (como pasó en Barcelona) y está en ese puesto hasta 2008. Luego ya llega la época de Matilla (previamente un periodo sin toros), y “la cosa” ha quedado en dos festejos nocturnos veraniegos: uno de rejones, con aceptables entradas. Siguen dando la lata los antitaurinos, que este año la han emprendido contra los carteles que hacen publicidad de los festejos, colgados en distintos puntos estratégicos de Mallorca.
Cuando llegó Manolo Martín el coso presentaba ciertas deficiencias, y éste decidió reducir el aforo: pasando de las 14.000 localidades, a algo más de 10.000.
Hay otras localidades de la isla que dieron toros, como Soller, Artá, La Puebla o Pollensa, con uno o dos festejos al año. Un elemento que ha revitalizado el mundo taurino en Mallorca fue la creación de una ganadería de reses bravas: vinieron 10 o 12 vacas de casta navarra, y se alcanzaron 1.000 cabezas de ganado con la nueva ganadería.
Jaume Pericás es, según el ex novillero, y posteriormente subalterno, Gabriel Pollensa, el profesional más importante a lo largo de la historia en Palma de Mallorca. Su carrera se vio truncada al estallar la Guerra Civil, pues se interrumpió la actividad taurina. Sin embargo, tomó la alternativa en Valencia en julio de ese año, que le otorgó Domingo Ortega, ejerciendo de testigo Rafael de Valencia. No hay que olvidar, en época más reciente, al ex matador de toros Luis Barceló (que reside en Barcelona), y fue uno de los profesionales que hizo el paseíllo en más ocasiones en las plazas de la isla.
Esplá
En los últimos tiempos, servidor acudió al coso mallorquín en unas fechas tradicionalmente poco taurinas, pero sí en las islas, porque se trataba de la festividad de San Sebastián, el 20 de Enero. La ventaja es que no hace calor… Tuvimos la oportunidad de presenciar una gran tarde del maestro Luis Francisco Esplá, al que ya apoderaba el profesor de Economía Paco Sánchez, y esa actuación obligó al torero a prepararse durante todo el invierno. Fue una corrida nocturna, donde alternó con Ortega Cano y Emilio Muñoz, y en la que el alicantino cortó una oreja en el segundo toro.





