El 17 de agosto de 1996 se convirtió en matador en El Puerto.
Tras haber estado anunciada su alternativa hasta tres veces sin que, por distintas circunstancias se llegase a producir, a la cuarta fue la vencida y Enrique López Becerra, Enrique Molina en los carteles, por fin se pudo convertir en matador de toros.
Fue en El Puerto de Santa María, el 17 de agosto de 1996, con Francisco Núñez “Currillo” como padrino y Cristo González de testigo. El toro de la alternativa fue “Furioso”, de Fermín Bohórquez, dando dos vueltas al ruedo al fallar con el verduguillo. Diodoro Canorea le liquidó 1.200.000 pesetas, aunque Enrique Barrilaro le exigió más tarde 300.000 pesetas argumentando que la alternativa se la habìan dado gracias a él. No se las dio y eso le costó quedarse sin torear varios años sin torear en aquella plaza.
Antes había toreado cerca de 70 novilladas picadas, 6 de ellas en Sevilla y 12 en la Plaza Real, saliendo en diez ocasiones por la Puerta Grande.
Aunque no se ha cortado la coleta, su última actuación tuvo lugar en 2015 en El Puerto.









