La exposición se puede visitar hasta el próximo día 7 de julio de lunes a sábado de 10:30-13:30 y 16:30-20:30 horas.
Zapata pinta desde el temperamento: su obra no busca la racionalidad fría, sino la vibración emocional. Cada cuadro es un ejercicio de entrega, un ritmo palpitante donde el color se convierte en lenguaje y la materia en presencia. Ya sea en retratos, bodegones o escenas simbólicas, su pintura mantiene una identidad inconfundible: agresivamente bella, temperamental y llena de vigor.
La obra de Zapata se sitúa en el territorio del expresionismo contemporáneo, donde el color y el gesto se convierten en protagonistas absolutos. Su pintura no describe: interpreta. No copia: transforma. Cada figura, cada rostro, cada paisaje es una síntesis emocional que surge del impulso y la intuición. Su trazo, siempre enérgico, construye imágenes que vibran entre la figuración y la abstracción. Su paleta, intensa y contrastada, revela una profunda conexión con la tradición española, pero también con los grandes coloristas europeos. Zapata no busca la belleza complaciente, sino la verdad emocional del instante. Su obra es un territorio donde el color respira, la materia se expande y la emoción se impone. Esta exposición reúne una selección representativa de la obra reciente de Melchor Zapata, donde se manifiestan plenamente su fuerza expresiva.















