Moroleón (Méjico), 13 de enero. Primera corrida de la Feria. Plaza “Alma Barragán”. Tes cuartos de entrada. Dos toros de Pablo Moreno para rejones, tres de Julián Hamdan y uno, tercero, de Aurelio Franco para la lidia a pie. Pablo Hermoso de Mendoza, dos orejas y oreja. Arturo Saldívar, silencio y palmas. Arturo Gilio, dos orejas y oreja. También actuaron los Forcados Amadores de México que dieron la vuelta al ruedo.
Arandas (Méjico), 12 de enero. Corrida de feria. Lleno. Un toro de Cerro Viejo, primero, y cinco de San Fermín, dos de ellos para rejones. Alfredo Ríos “El Conde”, palmas y oreja. Pablo Hermoso de Mendoza, oreja y dos orejas. Fermín Espinosa “Armillita IV”, palmas y palmas tras un aviso.
Manizales (Colombia), 12 de enero. Quinta de feria. Festival nocturno. Casi lleno. Novillos de Ernesto Gutiérrez. Antonio Ferera, dos orejas. Debido al imponente aguacero que caía, el festejo se suspendió, quedando sin actuar Cristóbal Pardo, Alejandro Talavante, Emilio de Justo, Roca Rey, Tomás Rufo y Miguel Negret.
Manizales, 11 de enero. Cuarta de feria. Casi lleno. Toros de Juan Bernardo Caicedo, anovillados, dóciles y mansos. Al cuarto se le dio la vuelta al ruedo vuelta al ruedo. Antonio Ferrera, silencio tras aviso y dos orejas. Daniel Luque, dos orejas y dos orejas. Juan de Castilla, dos orejas y dos orejas.
Manizales (Colombia), 10 de enero. Tercera de feria. Casi lleno. Toros de Santa Bárbara, el cuarto premiado con la vuelta al ruedo. Luis Bolívar, ovación y oreja. José Arcila, ovación y oreja. Román, ovación y silencio.
Manizales (Colombia), 9 de enero. Segundo festejo de feria. Tres cuartos de entrada. Toros de Dos Gutiérrez, de presencia desigual y juego complicado. Rubén Pinar, silencio tras dos avisos y silencio. David Galván, silencio y oreja. Juan Sebastián Hernández, silencio tras tres avisos y oreja.
Manizales (Colombia), 8 de enero. Primera de feria. Tres cuartos de entrada. Novillos de Mondoñedo, dispares, encastados y nobles. Luis Miguel Ramírez, oreja y oreja. Ánderson Sánchez, oreja y silencio. Simón Hoyos, silencio y silencio tras tres avisos.







