El matador de toros valenciano Miguel Gimenez prosiguió su compañía por ruedos peruanos. Ayer actuó en la plaza de La Encañada (Cajamarca), donde se lidiaron reses de una ganadería local que dieron un juego muy deficiente. Miguel anduvo por encima de las nulas condiciones de sus antagonistas y fue ovacionado, y no obtuvo mayores recompensas ya que falló con las armas toricidas. Alternó con los locales Francisco Céspedes y Antonio Rojas.






