Paco Ureña hizo lo de más mérito en un festejo deslucido por el juego de los toros de Juan Pedro Domecq. Valencia, 15 de marzo. Menos de media entrada. Cinco toros de Juan Pedro Domecq y uno, cuarto, sobrero, de Montalvo. Sin fuerza los titulares y con más movilidad y mejor son el sobrero. Paco Ureña (de rosa y oro), ovación y oreja. Ángel Téllez (de pimiento y oro), ovación y vuelta por su cuenta. Francisco de Manuel (de grana y oro), silencio y oreja. De las cuadrillas destacaron Juan Navazo y Jesús Aguado. Paco Delgado Fotos: Mateo Juan Pedro Domecq sirvió los toros para la segunda corrida del abono fallero. Un ganadero de prestigio y trayectoria contrastada pero cuyos productos últimamente generan controversia y su vacada no parece atravesar por su mejor momento. El propio criador, por la mañana, se mostraba muy convencido del buen juego que darían sus toros y hasta, muy serio, aseguraba que el tercero podía ser de indulto. Serio sí que fue, sí, pero en varas no se empleó y salió del tercio renqueante. En el último tercio tuvo buen son pero sólo duró dos series. A la tercera ya echó la cara arriba y dijo basta. Francisco de Manuel, que hacía su presentación en Valencia, anduvo solvente y dejando ver sus maneras, pero sin opción real de lucimiento. Vaya ojo el del ganadero... El que cerró plaza manseó en el primer tercio y se movió en el último, sin emplearse …






