Lunes, 10 de marzo de 2025. Plaza de toros de Valencia. Un cuarto de entrada en tarde agradable. Reses de Castillo de Azuel, y uno, el quinto, de Esperanza Domínguez, de sobrada, presentación y buen juego en general. Joselito de Córdoba, de la escuela de Granada, palmas tras aviso. Ángel Alarcón, de la escuela taurina de Huesca, palmas tras dos avisos. Álvaro Castillo, de la escuela taurina de Albacete, silencio tras dos avisos. Guillermo Luna, de la escuela taurina de La Algaba, vuelta. Israel Guirao, de la escuela taurina de Valencia, dos orejas. Héctor Morales, de la escuela taurina de Almería, aplausos. Entre las cuadrillas Adrián Merenciano estuvo muy atento en quites. Hugo Masiá y Jorge Escamilla lucieron con los palos. Presidió José Luis Cuerda, asesorado por Carlos de Andrés y José Andrés. Enrique Amat, Valencia Comenzó el VIII certamen de escuelas taurinas programado este ciclo fallero, que completa la cartelería de la feria. Las reses de Castillo de Azuel, bien presentadas, colaboraron con los toreros, se desplazaron, embistieron incansables, aunque también con su punto de exigencia. Tenía su cuajo el que abrió plaza. Abanto y distraído, manseó de salida, pero luego rompió a bueno. Prontitud, fijeza y tranco fueron las virtudes que exhibió. También salió abanto de chiqueros el segundo. Luego, fue y vino, aunque escaso de gas y muy apagado. Me faltó prontitud y celo, pero también por momentos exhibió el buen fondo que atesoraba. Mucha transmisión y tranco tuvo el tercero, de bonitas hechuras, que se vino de largo a los engaños, con transmisión y muchos pies. Fue desarrollando a lo largo de la lidia, y acabó por hacerse el amo de aquello. También tenía su cuajo …






