Jorge Martínez y Niño de las Monjas dieron espectáculo y salieron a hombros en Algemesí. Algemesí. Séptima de feria. Lleno. Novillos de Núñez de Tarifa, de escasa presencia y buen juego. Jorge Martínez (de grosella y oro), oreja y oreja. Niño de las Monjas (de malaquita y oro), vuelta al ruedo y dos orejas. Del peonaje destacaron Gómez Escorial y David Esteve. Paco Delgado Fotos: Mateo Después de varios días, muchos, en los que el tedio, el aburrimiento y el desperdicio de muchos novillos, con novilleros -alguno precedido de fama y alto rango en el escalafón- sin ambición ni ganas, que torean como por obligación, para cumplir un trámite y cubrir el expediente, por fin en el séptimo festejo del abono algemesinense las cosas cambiaron y se pudo ver a dos novilleros que demostraron que de verdad quieren ser. Dos novilleros de estilo completamente opuesto pero con el común denominador de su entrega sin ambages que lograron entusiasmar a un público que volvió a llenar la plaza y que pidió, como siempre ha ocurrido aquí, más trofeos y recompensas. Jorge Martínez, elegante, asentado, de finas maneras pero con no poco valor, demostró estar ya muy puesto, muy hecho y preparado de sobra para subir de categoría. Se lució al torear de capa y anduvo sobrado con la muleta, toreando con temple y firmeza pero acabando sus dos faenas metido entre los pitones. Jordi Pérez “El Niño de las Monjas” es espectacular, ganas, ambición, populista si se quiere, pero también …






