Siguen empeñados nuestros ¿responsables? de la cosa pública en hacernos tragar con lo que a ellos les interesa y beneficia a sus intereses. Y en vez de trabajar y buscar soluciones para que este pobre país funcione y toda fluya razonablemente bien, se van por los cerros de Úbeda y se enfangan en empresas absurdas y que sólo les aplaude quien busca sacar rédito de ello.






