La Comunidad de Madrid pretende modernizar la regulación de sus festejos taurinos populares. Con la aprobación del nuevo reglamento, se renueva la normativa vigente desde 1996 para adaptarla a las exigencias actuales tanto de los aficionados como del entorno institucional y social. El objetivo es claro: preservar la tradición, sin renunciar a la seguridad ni al cuidado de los animales.






