El torero sevillano Javier Jiménez, que ayer debutaba en Pamplona, fue el protagonista de la tarde. Tras sufrir dos impresionantes cogidas en su primer turno de actuación, y tras asegurarse de que había matado al toro, fue llevado a la enfermería, donde le apreciaron múltiples contusiones y una fuerte conmoción, pese a lo cuál, el diestro de Espartinas decidión volver al ruedo para lidiar a su segundo toro.






