Ceret (Francia), 17 de julio. Primera de feria. Toros de Reta de Casta Navarra, mansos y con peligro. Sánchez Vara, ovación y vuelta al ruedo Octavio Chacón, silencio y silencio. Miguel Ángel Pacheco, silencio y ovación. Fotos: Andrew Moore Si hay una plaza en Francia en la que para bien o para mal el toro es el principal protagonista, está es Ceret. Enclavada al pie de la vertiente norte del Pirineo catalán, su pequeña plaza es cita obligada del mes de julio tanto para los aficionados del sureste francés como del nordeste de español, Barcelona incluida La ADAC, asociación de aficionados organizadora de la feria, suele tratar de recuperar ganaderías y encastes olvidados en el tiempo. Para la primera corrida se anunciaron toros de Reta de Casta Navarra, siendo Sánchez Varas, Octavio Chacón y Miguel Ángel Pacheco los espadas encargados de su lidia y muerte. Un encierro que excepcionalmente se ha lidiado pese a que los toros habían ya cumplido los seis años. Encierro muy serio que resultó ser una auténtica mansada no exenta de peligro, lo que hizo que la terna se fuese de vacío.






