El Circulo Taurino de Benicàssim quiere dejar patente su malestar por la ausencia de festejos de bous al carrer en esta ciudad castellonense.
El Circulo Taurino de Benicàssim quiere dejar patente su malestar por la ausencia de festejos de bous al carrer en esta ciudad castellonense.
Madridejos (Toledo), 15 de septiembre. Toros de Alcurrucén. Raúl Rivera, oreja y dos orejas. Álvaro Lorenzo, palmas y palmas. Daniel Menes, vuelta al ruedo y silencio. Los Navalmorales (Toledo), 15 de septiembre. Toros de Martín Lorca. Calita, dos orejas, dos orejas y palmas. Javier Herrero, palmas y oreja. José Manuel Sánchez, silencio en el único que mató tras resultar herido. Jadraque (Guadalajara), 15 de septiembre. Dos toros para rejones de Dehesa de Valhondillo, dos toros de Herederos de Garzón Valdenebro y un novillo de Juan Barriopedro. Óscar Borjas, oreja y silencio. Esaú Fernández, dos orejas y oreja. Víctor Hernández, oreja.
Albacete, 15 de septiembre. Octava y última de feria. Erales de El Retamar. Pedro Monteagudo, ovación. Francisco Mazo, oreja. El Ceci, silencio. Alejandro Quesada, oreja. Nek Romero, dos orejas. Tristán Barroso, dos orejas. Foto: Mercedes Rodríguez
Pinar y Serrano se justifican de sobra y salen a hombros ante una dura corrida de Victorino. Albacete, 14 de septiembre. Séptima de feria. Casi lleno del aforo permitido. Toros de Victorino Martín, muy en el tipo, serios y encastados. Rubén Pinar (de azul rey y oro), entera, oreja; entera, oreja; media, ovación. Sergio Serrano (de corinto y oro), entera, aviso, dos orejas; entera, oreja; pinchazo, entera, ovación. De las cuadrillas destacaron Javier Perea, Candela y Víctor Martínez. Paco Delgado Fotos: Mercedes Rodríguez No defraudó el mano a mano que, a falta de la novillada sin cabaloos final, abrochaba la feria de Albacete. Los toros de Victorino Martín, a los que llamarles cinqueños era un piropo -hubo varios con seis años bien pasados-, hicieron honor a su fama y vendieron caro su pellejo. Su lidia no dejó indifirente a nadie y la emoción llegó a los tendidos, obligando a sus matadores a demostrar sus cualidades y justificar la confianza puesta en ellos. Quiso dejar claras su intenciones Pinar, triunfador de las últimas ediciones de este ciclo, y se fue a recibir a toriles a su primero, un típico ejemplar de Victorino, largo, agalgado, vareado, escurrido de carnes, astifino, veleto, sin excesiva romana... y con mucho que torear. Dio guerra en los primeros tercios y llegó a la muleta codicioso, ágil de cuello y avispado. No se lo puso fácil a su matador, que derrochó pundonor y ganas, empeñado en torear por lo moderno, y que se llevó una tremenda …
Molina se llevó la única oreja de una brava novillada de Montealto.