José Luis Vazquez Silva, hijo del llamado Sócrates de San Bernardo, está terminando de superar una enfermedad. Convaleciente todavía pero con una satisfactoria evolución, ha afrontado esta “cornada” con gallardía, templanza y torería. Enrique Amat Recuerda su carrera en los ruedos. Sigue teniendo muy presente la figura de su padre, y ahora un sobrino suyo, quien se anuncia como Manolo Vázquez, está intentando la maravillosa aventura de ser torero. Y creando buenas expectativas. Un torero al que espera la ficción, y que ha metido cabeza en la próxima feria de San Miguel de Sevilla. “Al toro le puedes ver venir, a la enfermedad no. Y me vino el ictus de repente, sin que hubiera tenido síntomas anteriores. Gracias a Dios me he ido recuperando poco a poco. Ha sido muy fuerte, pero hay que plantar cara a la adversidad y poco a poco vamos saliendo adelante. Lo importante es no venirte abajo, y luego vas notando la mejora. Y cada paso que das, y cada avance, es un estímulo para seguir adelante.” En Valencia todavía se recuerda su debut con picadores aquel 13 de marzo de 1979 alternando con Espartaco y Paco Ojeda. Dos días después de la alternativa de Emilio Muñoz. “Fue una tarde muy bonita, inolvidable. Parece que fue ayer y ya han pasado más de 40 años. Pero yo la tengo muy presente. La verdad es que tenía mucha ilusión en aquel festejo, pero era toda una incógnita. Yo estaba poco rodado, e ibamos a ver qué pasaba. Pero salieron las cosas. Yo me encontré muy bien, muy a gusto, y aquello pareció sorprender a los aficionados y desde …