El banderillero valenciano Sergio Pérez se recupera favorablemente en el Centro de Rehabilitación de Levante de la cornada que sufrió el pasado martes en la plaza de toros conquense de Minglanilla, donde fue corneado por un toro de Daniel Ramos actuando a las órdenes de Sánchez Vara. “La verdad es que fue una cornada tonta. A la salida del tercero, le llamé al burladero para fijarlo antes de que se hiciera presente el matador. Le llamé, y cuando volvía para el burladero, perdí pie y me cogió. La verdad es que fue un accidente tonto, pero estas cosas pasan en el toreo y hay que aceptarlas.” Le atendieron en la UVI móvil de una cornada fuerte pero limpia. “Así es, es una cornada en el muslo derecho de dos trayectorias, de 10 y 15 centímetros. Y luego también el toro me dio un pitonazo en la boca que me rompió el velo del paladar y lo llevo todo cosido. Pero lo que más me molesta son los golpes y las, contusiones que llevo, la paliza que me dio. De la cornada casi no me enteré, pero estoy muy dolido por todo el cuerpo. Pero las heridas evolucionan bien.” El doctor Cristóbal Zaragoza, cirujano jefe de la plaza de toros de Valencia, ha estado visitándole. “Estuvo aquí y me dijo que en la UVI móvil de la plaza habían hecho una excelente cura. Me ha estado controlando luego por teléfono, porque con el tema del COVID no dejan subir a nadie …






