Maria Dolores Agustí Guerrero publicó un excelente libro, de muy recomendable lectura, titulado Roberto Domingo, arte y trapío. Fue publicado en 1998 por la Editorial Agualarga. Enrique Amat Juan Roberto Domingo Fallola nació en 1883 en París donde su padre, el pintor Francisco Domingo Francés, había fijado su residencia. En 1906 se estableció en Madrid, y allí comenzó a estudiar junto con Muñoz Degrain en el Real de San Fernando. De niño fue amigo de otro gran artista que cultivó lo taurino, como Mariano Benlliure. Y fue un habitual de las tertulias de Zuloaga. Domingo fue un impresionista al estilo de Eugenio Lucas y otros como Manet, Renoir, Degas y Corot. La primera corrida de toros que vio fue en 1906, y tuvo lugar en Madrid con motivo de la boda de Alfonso XIII. Admiró a toreros como Machaquito, Juan Belmonte y Manolo Bienvenida y colaboró en revistas taurinas como La Lidia, El Ruedo, Torerías y Zig –Zag, así como en el diario ABC, e ilustró numerosas portadas de libros. En lo taurino creó escuela con una producción llena de color y que abarca todos los aspectos del toreo, incluso en sus detalles más insignificantes. Su pintura sabe plasmar el ambiente de la fiesta de toros, tanto de encierros y capeas, como de suertes de la lidia. También hizo apuntes de estos temas a pluma en prensa, y se prodigó en cuadros al óleo y gouache. Tenía su estudio en la calle Alcalá 61 de Madrid y vivió la llamada Edad de Oro de la …