Viernes, 16 de septiembre de 2022. Plaza de Toros de La Alberca de Záncara. Tres cuartos de entrada en tarde soleada. Novillos de Mariano Arroyo, bien presentados y de buen juego. El segundo fue premiado con la vuelta al ruedo. Miguel Á. García, de la Escuela Taurina de Alcázar de San Juan, dos orejas y rabo. Alejandro González, de la Escuela Taurina de Albacete, dos orejas. Jaime Torija, de la Escuela Taurina de Guadalajara, dos orejas y rabo. Daniel Encinas, de la Escuela Taurina de Alicante, oreja. Enrique Amat La plaza de toros conquense de La Alberca de Záncara, un precioso coso, pleno de sabor, fue escenario de una novillada sin picadores con participación de alumnos de las escuelas de tauromaquia. El pueblo, en pleno, en plena celebración de sus fiestas patronales, acudió en masa al coso para presenciar el festejo taurino. La fiesta en el más puro sentido de la palabra. La fiesta de los toros, con todo su sabor. Fuera de las grandes ferias, pero con el calor popular y auténtico. Algo no exento de interés. No faltó el desfile de la reina de las fiestas y la banda de música por el ruedo antes del paseíllo. Los novillos de Mariano Arroyo bien presentados para este tipo de festejos, dieron buen juego en general. Terciado el que abrió plaza, abanto de salida y distraido, tuvo la virtud de la fijeza y la prontitud. No se cansó de embestir. También terciado, pero bien armado el segundo, que apretó en banderillas cortando los viajes, aunque luego tuvo fijeza, obediencia y son en la muleta. Bueno también el burraco tercero, que asimismo repitió las embestidas con nobleza y buen son. Eso …