Victor Zabala de La Serna, una vez terminada la feria de Valdemorillo que, organizada junto a Carlos Zuñiga, ha vuelto a dar un cambio y una nueva vitalidad e impulso a esta feria. Enrique Amat "Antes, era una feria con frío, nieve, en una plaza portátil, con ganaderías duras y toreros en busca de mejor fortuna. Ahora hay una plaza cubierta, acondicionada, con color, calor, ganaderías de lujo y figuras del toreo. Hace años empezamos a cambiar la filosofía de Valdemorillo. Lo hemos conseguido y estamos muy satisfechos." El próximo reto es en la plaza de Valencia. "Los carteles tenemos la impresión de que han caído bien en los aficionados. Hemos superado en más de 200 la cifra de abonados respecto a la temporada 2023. En estos tiempos, lo que sea crecer es una noticia más que esperanzadora." Aunque se han criticado los carteles, uno piensa que la empresa trata de ofrecer lo mejor a los aficionados porque, en definitiva, ello repercutirá en que estos vayan a sacar entradas y que a la empresa le salgan las cuentas. "Cierto. Uno trabaja para tratar de dar el mejor servicio y el mejor producto a los que tienen que pasar por taquillas. Y que este producto les anime a acudir a la plaza. Es una feria atípica, distinta y con una gran cantidad de alicientes. Ahí está, por ejemplo, la oportunidad de los seis toros a Román, un gesto que él ha tenido para celebrar el 10º aniversario de su alternativa. Es un torero valenciano, que asume un reto personal y nosotros queremos apoyar lo que puede ser un punto inflexión en su carrera. Y además, merecido, por …






