El alumno de la escuela de tauromaquia de Valencia Pablo Torres firmó una más que notable faena el pasado 12 de julio en la plaza de toros de Valencia. Fue en una de las dos clases prácticas dentro del Memorial Vicente Ruiz el Soro. Por su belleza, recordó por momentos la de Finito de Cordoba en julio de 1989. Sentimiento, personalidad, ritmo, templanza, imaginación, torería y repertorio fueron algunos los ingredientes de este relevante trasteo. "Cuando uno está a gusto y feliz, todo eso se junta y sale a la palestra. En definitiva, es para lo que uno entrena y sueña. Tengo que agradecer también a que me enfrenté a un excelente novillo de Daniel Ramos que me permitió soñar el toreo. Y poder ejecutar lo que uno sueña durante todos los entrenamientos es algo grande. Fue un día con los que uno sueña cuando está entrenando. La verdad es que fue como vivir un sueño.” A pesar de su corta trayectoria, ya se le había visto en muchas plazas, lo que le valió el año pasado el trofeo del Tendido 1 de Play Radio. Pero lo de Valencia fue un culmen. "En 2025 tuve tardes buenas. Sobre todo me acuerdo de una en la plaza de Bocairent, que fue parecida a esta. Pero claro, ahora se ha notado mi progresión. Mi mejora. En esta ocasión pude dar tandas de muletazos enteras, completas y hacer una faena más estructurada. El premio me dio moral para afrontar la nueva temporada y así lo he tratado de hacer. Hay que seguir para adelante y revalidar los premios. En Valencia, la gente estaba pendiente de mí. Y tenía que responder." Además, echó mano de un amplio repertorio. Como …