2 de agosto de 2026.Plaza de toros de Requena. Un cuarto de plaza en tarde espléndida. Clase práctica enmarcada dentro de la Liga internacional de escuelas taurinas. Novillos de Venta Nueva, de correcta prdentación y juego desigual. Esteban Molina, de la escuela de Ecija, oreja. Leo Palletier, de la escuela de Madrid, silencio tras aviso. Álvaro Castillo, de la escuela de Albacete, oreja. Pablo Fernández, de la escuela de Motril, dos orejas. Jorge Escamilla, de la escuela de Valencia, dos orejas. Entre las cuadrillas lidió con acierto José Román. Presidió Ximo Morales, en compañía de José Luis Mora. Enrique Amat, Requena La plaza de toros de Requena albergó una clase práctica enmarcada dentro de la Liga internacional de escuelas taurinas que organiza la Unión internacional de escuelas de tauromaquia. Un festejo siempre de interés. Antes, como siempre, fue un privilegio pasear por la avenida de Requena, estar con los amigos y disfrutar de la gastronomía de la ciudad. Hablar de toros, un aperitivo, comer en buena armonía, la tertulia y, a la plaza donde, por cierto, se puso falta a más informadores taurinos que pudieran haber dado cuenta en sus medios de lo que aconteció. Pero bueno. Cada uno es cada uno. No todo deben ser las grandes ferias y las figuras. El festejo estuvo amenizado por La perla negra de Utiel. Los novillos de Venta Nueva, correctos de presentación, dieron un juego desigual. Bociblanco el terciado castaño, ojo de perdiz, bragado y meano primero. Fue y vino, aunque algo remiso y desentendido. El negro segundo, también terciadito, quiso más que pudo. Recogidito, fue vino, pero asimismo tendió a perder las manos y tuvo escasez de fuerzas. También escaso de …