Borja Jiménez abre la puerta grande en Ondara

Sábado 7 de junio de 2025.  Plaza de toros de Ondara. Menos de media entrada en tarde espléndida.  Toros de El Pilar,  bien presentados y en general de buen juego. Y dos erales de Luis Algarra, buenos. Paco Ureña  (berenjena y oro), silencio tras aviso y oreja. Ernesto Javier Tapia “Calita” (verde botella y oro), silencio tras aviso y ovación. Borja Jiménez  (pastel y oro), silencio y dos orejas. El becerrista Luis Pizarro (grana y oro), alumno de la escuela de tauromaquia de Valencia, saludos tras dos avisos y ovación tras dos avisos. Actuó como sobresaliente Jorge  Escamilla (grosella y oro). Entre las cuadrillas destacó la lidia de Juan Sierra, Agustín de Espartinas con los palos y Luis Blázquez por su oportunidad en quites.
 Enrique Amat, Ondara 
El primero de los dos festejos de la feria de la Marina de Ondara contó con una no más que aceptable presencia de espectadores, aunque con un muy buen ambiente en los tendidos. Eso sí, fuera de la plaza, un grupo de una veintena de antitaurinos debidamente esponsorizados,  se dedicaron a protestar, con gritos, alaridos, ululatos y expresiones de muy mal gusto. Marchas fúnebres incluidas. De traca. Con lo que estos festejos ayudan a promocionar la imagen de la ciudad, y de una plaza de gran raigambre histórica, como esta joya levantina.
Los toros de El Pilar, bien presentados, dieron buen juego. Alto, montado y bien hecho el primero, que tuvo nobleza por los dos pitones, embistió siempre obedeciendo los toques y siguiendo los engaños. Bajo, bonito y con plaza el segundo, que tuvo bondad y siempre quiso más que pudo. En todo momento hacia delante, pero le faltó más fondo y más fuerza para acabar de romper, ya que resultó claudicante. Muy apagado, acabo defendiéndose.
También tuvo presencia el castaño tercero, que se dejó pegar en el caballo. Apretó en banderillas, y luego se rompió la mano derecha al inicio del trasteo. El también colorado cuarto aceptó un fuerte puyazo, y embistió con calidad y fondo, aunque le faltó algo de motor y gas. Muy serio, imponente, encastado y con mucha movilidad y transmisión el quinto, que fue un toro exigente, más bravucón que enclasado. Y el castaño cierraplaza fue y vino y se movió, incansable, muy ayudado por su matador.
Y dos erales de Luis Algarra. El primero, playero, resultó excelente para el torero por su calidad y lo repetidor de sus embestidas.  Y asimismo, dio gran juego el segundo, que ya de salida apuntó su magnífica condición.
 Paco Ureña muleteó con oficio, sentido de la colocación, templanza y limpieza a su primero, en un trabajo de buen aire, tan correcto, eso sí, como desapasionado. Mató de dos pinchazos, una estocada baja y un par de golpes de descabello. Y  también firmó un trasteo entonado, serio y profesional y a gusto ante el buen cuarto, que remató de una excelente estocada.
Ernesto Javier Tapia Calita se mostró como un torero de buen corte, que quiso hacer las cosas bien, por la línea de la prestancia y una expresiva  firma. Entendió al segundo a la perfección, y le supo sacar los muletazos uno a uno, acomodándose a sus condiciones. Y también mostró su soltura, profesionalidad y oficio ante el quinto, en una labor ligada, siempre por abajo, intensa y comunicativa, que no tuvo remate con los aceros.
 
 Borja Jiménez lanceó con templanza, cadencia y llevando muy toreado a su oponente, en un saludo de siete lances y dos medias. Luego, en la muleta no tuvo opciones ante la lesión del toro en los primeros compases del trasteo. Mostró su excelente momento ante el sexto, en un trabajo de firmeza, asentamiento, de plantas, seguridad, recursos y lucidez. Y que estuvo bien coronado con los aceros.
El novillero Luis Pizarro, de Pedreguer, alumno de la escuela de tauromaquia de Valencia, debutó de luces en este festejo. Y lo hizo con una más que encomiable actitud. Se fue a la puerta de chiqueros a saludar a su primero, al que luego lanceó con vibración y remató con un farol de rodillas. Luego hizo un ajustado quite y abrió su faena entre las dos rayas con las dos rodillas en tierra. Y firmó una labor, brindada a su padre, en la que sobresalió por su sentido de la ligazón, su desparpajo, su tranquilidad y firmeza, a pesar de lo poco toreado que está. Muleteó por los dos pitones con expresión. Luego falló con las armas torcidas, pero eso no es preocupante. Es más, lógico en quien está empezando en la profesión.
Y no tuvo empacho en volver a irse a la puerta de chiqueros para recibir a su segundo, al que luego le dio dos faroles de rodillas. Brindó la muerte del astado a sus compañeros de cartel. Y volvió a exhibir, serenidad, aplomo, y siempre intentando hacer las cosas bien ante novillo de excelsa movilidad. Labor abundante y variada, mal coronada de nuevo con los aceros.
Actuó como sobresaliente Jorge Escamilla quien hizo un vistoso quite de frente por detrás rematado con dos airosos recortes.

Nacido en Valencia en 1959. Ha desempeñado su labor en diversos medios de comunicación como Radio Nacional de España, Hoja del Lunes, EL SOL, El Toreo, Toros 92, 6 toros 6, El Taurino Gráfico, El Ruedo, La Lidia, Tendido Alto y LEVANTE EMV, aquí desde 1989 hasta 2016.

Es autor de más de veinte libros de temática taurina y es comisario de la exposición permanente del Museo Taurino de Valencia.

Ha pronunciado conferencias en las sedes del Instituto Cervantes de Beirut, Amman, El Cairo, Casablanca, Almaty, Sofía y los Clubs Taurinos de Londres y Nueva York.

Desde el año 2012 dirige el Foro Taurino del Casino de Agricultura de Valencia y dirige el programa Tendido 1 en Play Radio 107.7 FM.

En la actualidad es redactor en los portales Avance Taurino y Tauroimagenplus, así como en la revista de la Unión de Federaciones Taurinas de España (UFTAE) y colabora en el programa de radio “Toros con El Soro” de Intereconomía Radio y El Remolino de Ocho TV.

Desde septiembre 2019 dirige el programa Tendido 1 en Play Radio 107.7 FM.