Ayer, en un acto multitudinario en el cementerio de la ciudad valenciana de Alcira, tuvo efecto el sepelio de Adrián Hinojosa, el niño de ocho años que quería ser torero y cuyo sueño ha sido truncado por el cáncer. Antes, en la abarrotada iglesia de Santa Catalina, también en la capital de La Ribera, se celebró la misa funeral por Adrián.
Pero no sólo su ciudad natal homenajeó a este pequeño al que el sarcoma de Ewing arrebató su ilusión, puesto que, por ejemplo, en la madrileña plaza de Las Ventas se guardó un minuto de silencio en su recuerdo y el diestro Gómez del Pilar brindó al cielo la muerte del toro de su confirmación. Toreros, cuadrillas y toda la plaza al completo enmudeció recordando a un niño inocente a quien unos indeseables incluso desearon la muerte en las redes sociales.
Unos mensajes que, aunque parezca mentira y no se conciban en cabeza humana, han vuelto a reproducirse con motivo de su muerte. Varios desalmados han utilizado la aparente impunidad que dan las redes para seguir lanzado insultos y denuestos contra el pequeño, burlarse de la muerte del menor, insultar su memoria y vejar así a sus apenados familiares, sobre todo a los padres. “Los toros respiran aliviados”, escribía un cretino que se escuda bajo el seudónimo de “Stornell” y que se define como “catalán y alemán”, “padre de un hijo llegado del frío” y “comprometido con Cataluña y su gente”. Los enemigos de la tauromaquia no han tenido piedad con Adrián ni después de muerto.
En sentido contrario, miles han sido los mensajes enviados con notas de apoyo y condolencia, haciendo que su fallecimiento fuese rápidamente tendencia en la red social Twitter con el hashtag DEPAdrián. Y lo mismo ocurrió con Facebook o Instagram. Toreros y aficionados han definido su vida como “un ejemplo de lucha y valentía”. Enrique Ponce, que se haya de gira en Méjico, no quiso dejar de mandar su pésame a la familia, como también lo hizo el torero murciano Rafael Rubio “Rafaelillo”, uno de los más implicados en la organización del festival que se celebra en Valencia en honor de Adrián. También la Unión de Federaciones Taurinas ha enviado su mensaje de ánimo a la familia “a su familia y allegados, seguro que ahora alternará con los primeros espadas en el ruedo de la gloria” . Como lo hicieron la Unión Taurina de la Comunidad Valenciana, y Federación de Peñas Taurinas de los Bous al Carrer ensalzaron el coraje y el valor de Adrián, “que ha estado afrontando con alegría” y con “un honor intachable” su enfermedad. Hasta la directiva del Levante Unión Deportiva, del que el niño era admirador, colgaba su condolencia: “Adrián, fuiste un ejemplo de lucha y ganas de vivir, tu equipo nunca te olvidará DEP”.
Su padre, Eduardo, que no ha querido hacer declaraciones, roto de dolor, sí que ha querido agradecer las muestras de cariño y apoyo recibidos por tantos y tantos aficionados, profesionales, amigos y hasta desconocidos: “No tengo palabras para escribir. Muchas gracias a todos por toda la fuerza que me dais. Vivan los toros. Muchos besos a todos”, dijo.
Adrián no ha podido ver cumplida su ilusión de llegar a ser torero, pero ha dado una tremenda leccion de lucha y coraje que le hacen, ya, entrar en la historia.









