Los documentos gráficos y audiovisuales hablan por si solos. No hace falta más. O sí. Hace falta
explicar, cuantas veces sea necesario, la memorable tarde de toros vivida en Valencia en fecha tan
señalada como la del 9 de Octubre. Seguramente nadie haya recabado en ello, pero la gran
manifestación de valencianía que se produjo fue, sin duda, en la plaza de toros. A eso de las 21:15
minutos del Día de la Comunitat Valenciana. Ahí sí que se pudo comprobar el “tots a una veu” de
miles de valencianos en torno a la figura de un torero que iba en volandas, nadie sabe ni cómo ni
quien lo llevaba, pero que flotaba por las calles céntricas de una Valencia que celebraba el Día de
todos los valencianos.
Apuesto que nunca en la historia del toreo valenciano se ha vivido una tarde como la de este 9 de
Octubre en la plaza de toros. Busquen, rebusquen, y si encuentran algo parecido, me lo cuentan. No
se pretende, ahora, el análisis puro y duro de la tarde de toros tal cual, aquí y ahora lo que se quiere
subrayar es la manifestación espontánea de los miles de paisanos que aclamaban a un torero por su
carrera, por lo que ha significado durante más de 30 años. Inolvidable.
¡Así se sale a hombros por la puerta grande! Como nos recuerdan aquellas fotos de hace no sé
cuantos años, cuando la tauromaquia era acogida con normalidad y un triunfo a lo grande tenía un
eco popular como en ningún otro espectáculo. Nos parecía tener olvidada una manifestación como
la vivida en la plaza de toros el Día de la Comunitat. Pero no. La tauromaquia como en días como
los de este 9 de Octubre no tiene fecha de caducidad.
Y no ha sido un milagro. Simplemente un ídolo del pueblo, capaz de mantenerse en la élite por los
años de los años, ha logrado el renacer del pueblo taurino: el pueblo unido jamás será vencido.
Lo de este 9 de Octubre en Valencia fue memorable, histórico, emocionante. La mayor
manifestación popular y espontánea de valencianía. Y era el Día de la Comunitat Valenciana, no
podía ser otro.
Por ciento, pongamos que hablaba de Enrique Ponce. Simplemente…
(Foto: Mateo)








