En algunos casos, cuando se ha llegado a la ciudad de destino pueden ocurrir sorpresas, como lo narraba Juanito Bienvenida.
Tirando de pico. Venecia pero inundá
“Ocurrió en Murcia un domingo de Pascua. Hubo tal riada que tuvieron que soltar los toros al ruedo para que no se ahogaran en los chiqueros. Hasta tal punto fue la riada, que nosotros dentro del coche teníamos que levantar los pies en alto porque entraba agua en el vehículo.
Entonces mi hermano Ángel Luis dijo:
– !Qué barbaridad! Esto parece Venecia.
Y contesta el picador El Hiena:
– Si, maestro… Venecia pero inundá.









