La historia de un traje que llevaba la mala suerte a quien lo vestía.
Hay algunos trajes de luces que parece que tienen vida propia. Lo relataba de esta manera Pepe Dominguín:
“Fue un traje que estrenó mi hermano Luis Miguel en Melilla. Recibió una cornada en el muslo y me lo regaló a mí. Me lo puse en Algeciras y también recibí una cornada. Se lo regalé a Juan Martínez, que luego trabajó para empresa Jardón. Se lo puso en Zaragoza y otra cornada. Pensó adiós traje, ya van tres cornadas. Lo vendió en Linares a una persona que alquilaba ropa de torear y le siguió la pista y se sucedían las cornadas…
Tenía algo más que vida propia el dichoso traje”.









