Logró su decimonovena Puerta Grande.
Las Ventas, 1 de junio.
Vigésimo festejo de la feria de San Isidro.
Tres cuartos de plaza.
Toros de Los Espartales.
Rui Fernandes, silencio y ovación tras aviso.
Sergio Galán, oreja y ovación.
Diego Ventura, ovación y dos orejas.
Miguel Ángel Herráiz
Foto: Plaza 1
Puerta Grande para Diego Ventura que exhibió un rejoneo de cercanía, encaje, temple, poderío e inteligencia y conectó con los tendidos, inventándose una faena frente a un toro que parecía no tenerla, dominó al astado y convenció al público y al Presidente cortando las dos orejas. En el otro colocó un par a dos manos sin cabezada, los tendidos también le apoyaron pero falló con el acero. Sergio Galán arriesgó y clavó con pureza cortando una oreja, cuajó en el otro una faena intensa en la que pinchó, antes de clavar el rejón de muerte. Rui Fernandes tuvo un primero que saltó al callejón, su segundo fue el mejor de la tarde y la demora en caer le privó de trofeo. Los toros de Los Espartales tuvieron presencia, se dejaron y colaboraron en la lidia aunque el sexto lo hizo obligado y sometido por Diego Ventura.
El primero de Rui Fernandes saltó con limpieza al callejón, lo intentó dos veces más y miró con insistencia a tablas. Con Bala consiguió cabalgar llevándole cerca de tablas y rozando la cola del caballo para dejar el rejón de castigo, después de un pinchazo. A lomos de El Dorado cabalgó de lado y dejó una banderilla arriba en terreno de tablas. Vistosos fueron los giros con Mistral después de clavar en lo alto una entrando a pitón contrario. En su segundo con H-Quiebro la dejó al quiebro para llevándolo cercano a dos pistas, luciéndose finalmente con un rápido giro por dentro. A lomos de Cristal, en el centro de ruedo atacando de frente, dejó una banderilla en buen sitio saliendo con justeza y adornándose con giros completos. El rejón de muerte cayó bajo.
Sergio Galán tuvo un primero sin ritmo, con poco celo que dio arreones. Con Capricho galopó de costado junto a tablas, giró por dentro y clavó con emoción en buen sitio. A lomos de Bambino se desplazó en círculos de cara al rostro y clavó con justeza entrando a pitón contrario en los medios. Mató de rejonazo con efecto fulminante. Cortó una oreja. En su segundo con Capote galopó a dos pistas entre las rayas y junto a tablas. Atacó de frente y dejó arriba en el centro del albero. En el quiebro se ciñó y salió con dos giros completos en el tercio. Con Óleo dejó con ajuste y espectacularidad un par de banderillas cortas en el sitio y a dos manos. El pinchazo impidió la oreja y salida por la Puerta Grande.
Diego Ventura en su primero, a lomos de Velasquez, recibió con dos rejones de castigo colocando arriba uno de poder a poder en el tercio, y otro de frente clavando con riego en el sitio a pitón contrario cerca de los medios. Con Nómada sacó al toro de las tablas cabalgando de costado con justeza, girando por dentro y dejándolo colocado cerca del tercio, clavando arriba y saliendo con dos vistosos giros completos. Con Bronce galopando de cara al rostro colocó un comprometido par a dos manos sin cabezada. El momento de fuerte conexión con el público llegó con Fabuloso colocando con entrega y cercanía las rosas a un toro que apenas se desplazó. El desafortunado acero hizo que aquello terminara en silencio. Recibió a su segundo con Guadalquivir clavando de poder a poder a la salida de toriles. El toro no tenía fijeza y optó por clavar a favor de querencia. Con Lío en principio no quiso entrar. Se fue a la diagonal, en sentido contrario a la ubicación del toro, se desplazó de frente y en el tercio se produjo el embroque, quebró con cercanía y salió de la suerte sin apenas espacio y con el público entregado. Se desplazó hacia atrás con el caballo, el toro se arrancó y con un quiebro colocó arriba entre el fervor del respetable y volvió a clavar de la misma forma otra vez. Con Guadiana dejó tres banderillas cortas al violín con escaso desplazamiento por parte del toro. Mató de rejonazo de efecto fulminante. Dos orejas.









