Tirando de pico. ¡No se arrime!

Es curioso, y sorprendente, que alguien ajeno a la lidia persiga a los toreros hasta en el callejón para incitarles a que no se arrimen. Esta curiosa situación la vivió Victoriano de la Serna Ernst, hijo de Victoriano de la Serna.

Toreaba en la plaza de Villena. Precisamente en esa ciudad alicantina, quien firma estas líneas tiene enterrado a su padre, fallecido en 1945.
En el patio de cuadrillas aparece un señor y le dice: Tenga cuidado, no se arrime, esta plaza no tiene tanta categoría.
Mas tarde, entre barreras aconsejaba a los toreros: “Cuidado, mucho cuidado, no se arrimen, no se arrimen”.
Contaba el propio matador que durante su actuación tuvo la mala suerte de que la espada se le clavase en la pierna: “Me llevaron a la enfermería. Allí me encontré con el misterioso personaje, que no paraba de decir “no tiene importancia, no es nada grave”. Atónito, pregunté ¿Quien es este señor?
Respuesta: es el donante  de sangre”.

Nació en Callosa de Ensarriá (Alicante) el 22 de mayo de 1932.
En 1975 se hizo cargo de la sección de toros de la Delegación en Valencia de la Agencia Efe, que simultaneó con la corresponsalía de ABC. En aquella época la delegación de Efe en Valencia, cubría además Alicante, Murcia y Albacete.

En 1990, al crearse en Valencia la Delegación de ABC en la Comunidad Valenciana, se hizo cargo de la sección de toros, además de otras secciones como Defensa, Cultura, Economía, Agenda Local, Tribunales, Sucesos, etc,

Colabora con Avance taurino desde su fundación en 1993.

Ha escrito los libros «Tirando de pico», «Las cien mejores anécdotas del mundo de los toros», «Sesenta años y pico y familia».