Enrique Ponce acogió a los alumnos de este centro en su finca.
Paco Villaverde
Enrique Ponce recibió en su finca jiennense Cetrina, en Navas de San Juan, a la Escuela de tauromaquia de Cataluña, cuyos alumnos alumnos pudieron torear tres vacas a la vez que les estuvo dirigiendo y remarcando los conceptos técnicos de la lidia.
La jornada resultó muy positiva en el aspecto práctico y didáctico. Para finalizar: paella valenciana. En la sobremesa se continuó con un debate sobre la importancia de técnica en el toreo.
Enrique Ponce, a pesar de estar por el momento, fuera de los ruedos, sigue involucrado con la fiesta, en este caso con una escuela de tauromaquia como esta de Cataluña qué tanto lo necesita.









