Se cierran los actos organizados durante todo el año en Sevilla para conmemorar el centenario de este diestro al que yo ví torear.
Francisco Picó
No puedo ocultar la gran satisfacción que me ha producido, que el director de Avance Taurino, Paco Delgado, me haya ofrecido la oportunidad de escribir de Pepe Luis Vázquez, con motivo de cumplirse el próximo día 21 de diciembre el centenario de su nacimiento, que esta publicación quiere conmemorar con un número extraordinario.
Vaya por delante mi sincera confesión de que se trata del número dos de mis toreros preferidos, el número uno, como saben los que conocen mis preferencias taurinas, ha sido siempre y lo seguirá siendo el catedrático del toreo Antonio Bienvenida.
Claro que lo ví torear en numerosas ocasiones, en Valencia, como es natural, también en otros cosos, Alicante, Castellón, Madrid, y por supuesto en la Sevilla de mi alma, donde por razones de edad, no pude presenciar su alternativa, que le concedió otro de mis toreros preferidos Pepote Bienvenida, el más grande que he conocido en mi ya dilatada vida en el segundo tercio. Testigo de la ceremonia Gitanillo de Triana. (vaya cartel).
Si que estuve a punto de presenciar su confirmación de alternativa, en Madrid, en una corrida que tuvo historia porque asistió al festejo el general Franco, a la sazón, caudillo de España quien previamente había invitado al jefe supremo de la odiada y temida Gestapo Heinrich Himmler.
Y sigo con el llamado Sócrates del toreo fallecido el 19 de mayo de 2013 en el Hospital NISA de Castilleja, cuyo sepelio fue presidido por Alfonso Diez, tercer esposo de Cayetana de Alba. La duquesa no pudo acudir por estar recientemente operada del fémur a pesar de haber sido el amor prohibido del torero. Se limitó a ofrecerle un monumental ramo de flores.
Pero bueno, vuelvo con Pepe Luis. Torería, arte puro, dominio de las suertes, maestría, elegancia y distición y los mejores atributos que como aficionado siempre me cautivaron ¡torerazo!.
La muerte de Pepe Luis se debió a un accidente doméstico. Fue intervenido y días después, falleció. La Fiesta perdió a uno de los representantes más puros que ha tenido la tauromaquia. Lo digo, lo firmo y lo rubrico.









