Después de tres años sin toros, Algemesí recupera una de sus señas de identidad: la Feria de las Novilladas. Ha costado más de lo que se esperaba en un primer momento, pero, finalmente, la fiesta está de vuelta y hasta el día 2 de octubre la ciudad de La Ribera tendrá seis novilladas picadas, dos sin caballos, una becerra y un festejo de rejones.
Esta tarde comienza una nueva edición de la más antigua, singular y modélica de las ferias que tienen como base el escalafón novilleril: la de Algemesí. Miguel Senent “Miguelito” y Arturo Gilio se las verán con ganado de Torrestrella. La semana de bous vuelve a tener el gran protagonismo de esta última semana de septiembre y la fiesta taurina hace que todo gire en torno suyo no sólo en la ciudad de Algemesí, que una vez más se paraliza y vive sólo para y por su ciclo de novilladas, arropado por los encierros matinales y los festejos nocturnos.
Se demuestra así la enorme fuerza, el descomunal potencial de la tauromaquia, aunque más que demostrar -esta Feria tiene una antiguedad centenaria y de siempre ha sido el eje vertebrador de estas fechas en esta localidad valenciana- habría que especificar que se ratifica, no en vano la relación del hombre con el toro se remonta al momento en que ambos coinciden sobre la faz de la tierra y de entonces acá , y en todos los estadios de la evolución de la civilización el toro ha estado presente.









