Un toro devuelto mata a un carnicero.
Un toro de Daniel Ruiz, devuelto a los corrales de la plaza de Murcia durante la corrida celebrada ayer lunes, 12 de septiembre, ocasionó la muerte de uno de los carniceros que forman el equipo que trabaja en esta plaza, Santiago López Carcelén. Cuando el empleado se dispuso a terminar de rematar al toro con la puntilla, el animal que no estaba completamente atronado, se levantó inesperadamente y corneó varias veces al carnicero.
Trasladado urgentemente al Hospital Reina Sofia de Murcia, entró en estado crítico, en shock hipovolémico y con evisceración de los intestinos. Los médicos pudieron salvarle de una parada cardiorrespiratoria, pero, lamentablemente, hubo una segunda con la que ya nada se pudo hacer.
Los corrales de la plaza de toros de Murcia vivieron anoche un episodio trágico, como la muerte de Santiago López Carcelén, empleado de la carnicería de la plaza, en las astas de un toro de la ganadería de Daniel Ruiz.
Manolo Guillén
“Limpiador”, número 5, el toro negro, de 472 kilos que había sido devuelto a los corrales porque se había acalambrado durante el primer tercio de su lidia, acabó anoche con la vida de quien iba a ser su matarife.
El suceso ocurrió sobre las diez de la noche, cuando, como es preceptivo, se daba muerte en los patios de la plaza al toro.
Con una garrocha, armada con una puntilla, se le golpeó la nuca al toro y éste cayó al suelo. Pensando que estaba fulminado, Santiago entró en esa dependencia de la plaza, donde el toro se revivió y le corneó repetidamente hasta segarle la vida.
– ¡Una ambulancia! ¡El toro! Ese fue el grito que puso alerta a las personas que a esas horas, recién finalizada la corrida, aún se encontraban en el patio de caballos.
En los primeros instantes se pensó que un toro había escapado de los corrales y se sembró el desconcierto. Unos, corrieron para ponerse a salvo en la vivienda del conserje; otros, se guarecieron en el despacho del empresario.
El hijo del corralero arrancó al empleado corneado, agonizante, de las astas del toro. La gravedad de las heridas que sufría Santiago, impidieron que se le pudiera salvar la vida en el Hospital Reina Sofía, donde llegó a ser atendido.
Mala noticia, sin duda la peor, con la que nos hemos desayunado esta mañana festiva de Día de la Romería de la Santa Patrona la Virgen de la Fuensanta.
La empresa Toros Sureste ha emitido un comunicado mediante el que “lamenta profundamente el fallecimiento de Santiago López Carcelén tras el accidente sufrido anoche en los corrales de la plaza de toros y traslada su más sentido pésame a su familia, compañeros de profesión y seres queridos. Descanse en Paz”.
LA SEXTA VÍCTIMA MORTAL EN LA CONDOMINA
Seis tragedias, seis, acumula en sus 135 años de historia la plaza de toros de Murcia. Seis momentos que nos hubiera gustado que jamás hubieran sucedido.
El toro trae la muerte en sus pitones. Conviene no olvidarlo. Anoche yacía en los corrales de la plaza Santiago López Carcelén, que no vestía de luces, ni era torero. Era un empleado de la carnicería de la plaza, donde se desuellan los toros una vez ha finalizado su lidia para que su carne pueda ser comercializada como alimento.
Se trata, como en todos los casos, de un accidente. Un accidente mortal. Un lamentable accidente. Pero, un accidente, al fin y al cabo.
Su nombre se une a la lista de la tragedia.
El primero fue José Noriega “El Castizo”, corneado por un toro de Marqués de Mendela el 20 de mayo de 1984.
El segundo, José Claro “Pepete”, el 7 de septiembre de 1910, por un toro de Fernando Parladé.
El tercero, el picador José Angosto “Loquillo”, el 8 de septiembre de 1913 por un toro de la viuda de Concha y Sierra.
El cuarto, el novillero segoviano Juan Ruiz “Lagartija II” el 25 de junio de 1922 por un toro de Antonio Flores.
El quinto, el corralero Ángel Sánchez Mompeán, conocido como “Angelín”, también en los corrales, donde fue corneado por “Malospelos”, un novillo de la ganadería albaceteña de Las Ramblas.
También pastaba en Albacete, en Alcaráz más concretamente, el toro “Limpiador” que ayer protagonizó el último capítulo luctuoso en la plaza de La Condomina.









