El mano a mano entre Lea y el nuevo Hermoso de Mendoza se saldó con ambos a hombros.
Las Ventas, 29 de mayo.
Vigesimosegundo festejo de abono.
Lleno
Toros de Niño de la Capea.
Léa Vicens, silencio, oreja y oreja.
Guillermo Hermoso de Mendoza, palmas, oreja y dos orejas.
Miguel Ángel Herráiz
Foto: Plaza 1
Toros de Carmen Lorenzo y El Capea (2º y 6º) que fueron manejables por la experta y elegante lidia de Lea Vicens, quien sustituyó al padrino Pablo Hermoso previsto inicialmente para la confirmación, y por Guillermo Hermoso de Mendoza que derrochó vistosidad, entrega, intensidad y ganas. Gran disgusto se llevaría el padre por no poder ser el padrino en Las Ventas pero seguramente compensado con el sólido triunfo de su hijo en el día de esta confirmación.
Guillermo en su primero demostró mando al parar con prontitud al toro y clavar arriba el rejón de castigo. Buena monta exhibió en las galopadas de costado ante un ejemplar que más de una vez intentó cerrar el paso a los caballos. Supo medir bien las distancias, clavar con seguridad y realizar vistosamente el embroque a pitón contrario. Demostró valor al clavar por dentro dos pares de banderillas cortas a dos manos. Necesitó dos rejones de muerte y descabellar antes de que cayera el astado. Palmas.
Lea Vicens rejoneó al segundo que resultó intermitente, huidizo pero que dio emoción a la faena por la fuerza y el picante de reservón que tuvo. Lo sacó de las tablas ciñéndoselo a la grupa y perseveró hasta que pudo colocarle banderillas. Corrió con dominio a la cordobesa y arriesgó en los cuarteos por el peligro que desarrolló el toro queriendo alcanzar al caballo. Consiguió salir con limpieza de las suertes. Estuvo desacertada a la hora de matar. Silencio.
El nuevo Hermoso de Mendoza tuvo un tercero de la tarde con poca entrega. Provocó mucho para conseguir que entrara y en zona de tablas desarrolló una buena labor cabalgando de costado con el toro pegado y recortando hacia dentro. Espectaculares los pares al quiebro clavando desde muy cerca. Un par a dos manos por dentro con poco espacio para pasar fue largamente ovacionado. El toro fue a menos. Mató por dentro con un pinchazo, rejonazo de muerte y descabello. Oreja.
En el cuarto Lea Vicens destacó cabalgando de costado a dos pistas y clavando arriba. La fijeza y alegría que tuvo el toro, los templados galopes, la cita a pitón contrario y la elegancia de su equitación contribuyó a que con pinchazo y rejonazo de muerte el público pidiera insistentemente la oreja. Fue concedida cuando el toro era arrastrado por las mulillas. Oreja.
Al quinto Guillermo Hermoso de Mendoza lo enceló a la grupa. El rejón de castigo quedó entero sin romper y hubo de hacerlo un subalterno. Arriesgó atacando de frente. En el quiebro clavó con verdad de dentro hacia fuera. Las tres banderillas cortas las colocó con entrega y riesgo arriba acercándose mucho. Gran rejonazo de muerte. Dos orejas.
Lea Vicens en el sexto gustó por el temple en las cabalgadas junto a tablas con el toro cerca de la grupa. A pitón contrario colocó dos vibrantes pares arriba. Mató con un buen rejonazo de muerte. Oreja.









