Los aficionados, ayunos de toros en Barcelona, sienten nostalgia mientras se celebra el ciclo isidril. Años atrás, podían ver las corridas televisadas en la sede de la Federación de Entidades Taurinas. Pero el local, puede que no reúna unas condiciones adecuadas, recién salidos de la pandemia, para que se puedan presenciar los festejos.
Barcelona.- J. R. Palomar
Foto: Alfonso
Tras gestiones fallidas con varios locales, finalmente, y ya desde el principio de la Feria de Sevilla (cosa que ha tenido continuidad desde que comenzó la feria de San Isidro el pasado 8 de Mayo), en un bar-cafetería japonés donde pueden verse las corridas. Un local con una gran pantalla y con espacio y sitio de sobra en las mesas, para que los aficionados, mientras consumen y comen algo, tienen la ocasión de matar el gusanillo de la afición…
Ello no hubiera sido posible sin el concurso de la presidente de la Federación Lorena Paricio y sobre todo, gracias a las gestiones de Luis Corrales (sobradamente conocido en el ambiente taurino), y artífice de que se haya llegado a un acuerdo con el local, en situación céntrica y bien comunicada de Barcelona. Por allí desfilan cada tarde, a partir de las 7 (o un poco antes si desean ver la previa) y se respira un ambiente taurino a más no poder, especialmente las tardes en que aparecen las figuras. Personas de distintas tendencias: desde Sirio (del Club Natación Barcelona) a Joaquím Coll (destacado historiador, y defensor del constitucionalismo) Un paso más para que la Fiesta no decaiga en Cataluña, y a escasas manzanas de la Monumental de Barcelona, ciudad donde no es “políticamente correcto” ver corridas de toros (aun siendo legales) y a veces, ni siquiera por televisión…









