Puerta del Príncipe para el nuevo Hermoso de Mendoza

Cortó tres orejas y una cada uno pasearon su padre y Lea Vicens.

 

Sevilla, 1 de mayo.

Séptima de abono.

Toros de Niño de la Capea.

Pablo Hermoso de Mendoza, oreja y silencio.

Léa Vicens, silencio y oreja

Guillermo Hermoso de Mendoza, dos orejas y oreja.

 


Pepe Ruciero

Foto: Toromedia

 

Indiscutiblemente la corrida de rejones difiere de la del toreo a pie, sobre todo por el tipo de público. La exigencia a la hora de pedir trofeos y de conceder por parte de la generosidad de la presidencia, nada tienen que ver. Aquí se aplaude todo, la música está garantizada durante la lidia y la diversión asegurada.

Gran corrida de toros de San Pelayo-El Capea, noble y colaboradora con las monturas.

Pablo Hermoso recibió a su primero a lomos de Alquimista, un bello caballo de capa negra, al cual puso dos rejones de castigo. Salió en banderillas con Berlín con fáciles recursos, que alegró a los tendidos; el toro buscaba el cobijo de las tablas y ahí realizó su faena, metiéndose por los adentros y pasándole la grupa a escasos centímetros, simulando al trincherazo. Puso banderillas cortas con Cosario y mató de un rejonazo. Le fue concedida con una oreja. A su segundo lo recibió con un joven caballo que debutaba en La Maestranza de nombre Regaliz. Con Malvec en banderillas anduvo fácil, clavando arriba y con Ilusión arriesgó dándole los pechos antes de clavar .Con Justiciero llegó muy de cerca y ligando en banderillas cortas. Mató al segundo intento y descabello.

Lea Vicens esperó a su primero con Bach, un bonito lusitano. Tan efectivo fue el primer rejón, que cambió de montura. En banderillas con Diluvio realizó la suerte de frente, con Aladin, un caballo nuevo en su cuadra, lo citó de lejos al paso, clavando una banderilla, a un toro reservón. Se gustó con Deseado con la suerte de las rosas, saliendo con un tierra a tierra, el de San Pelayo le apretó la hora del rejón de muerte y tuvo que echar pie tierra para descabellar, silenciando el público su labor. Recibió en la puerta de chiqueros con mucha solvencia a su segundo cabalgando con Cleopatra; sacó en banderillas a su estrella Bético, que rayó a gran altura, clavando arriba, dejando buenos pasajes. De nuevo con Diluvio se apretó por los adentros ya que el de San Pelayo no se empleaba en los medios. Con Jazmín brilló con las rosas y se ayudó de su subalterno para poner al toro en suerte, matando de un rejonazo. Cortó una oreja.

Salió al ruedo Guillermo Hermoso encelando a su primer toro con Gíbaro, clavándole su primer y único rejón de castigo. Con Disparate dejó llegar muy de cerca a un toro de embestida irregular, con Indico realizó quiebros muy aplaudidos y levantó a los tendidos con un par a dos manos de cortas por los adentros y refrendó su actuación con un rejonazo fulminante. Le fueron concedidas dos orejas. Se dobló al recibo de su segundo en un palmo de terreno, el rejón quedó trastero. Con Berlín de nuevo llegaron los aplausos en banderillas con la suerte de la Hermosina. Y con Ecuador realizó unos espectaculares quiebros que deleitaron al respetable. Rosas y banderillas cortas pusieron el broche final a una magnífica actuación. La faena fue culminada con otro rejonazo y descabello que cubrió de pañuelos blancos La Maestranza otorgándole una oreja y abriéndole la deseada Puerta del Príncipe.